Con todo respeto

Los ninis centroamericanos

Desde hace un par de semanas, una nueva problemática relacionada con temas de migración ha surgido en nuestro país y con una creciente preocupación de orden internacional. Y es que en los últimos días diversas informaciones han circulado sobre un cuantioso número de menores de edad que están retenidos en la frontera de nuestro país con la de los Estados Unidos así como en diversos estados de la República mexicana, luego de haber sido detenidos por viajar solos, sin sus padres ni acompañantes y con destinos hacia aquel país.

Hasta ahora, la situación de los menores de edad no ha sido resuelta del todo, pues por una parte, las autoridades norteamericanas buscan devolverlos a sus países de origen, pero en el intento, muchos de ellos no saben con claridad dónde vivían o cómo ubicar a sus familiares. Sin embargo, la otra problemática ha sido que dichos menores, en el mejor de los casos, reportan que sus papás viven en los Estados Unidos, y ante ello, las propias autoridades estadunidenses se niegan a buscarlos en su país. Y lo que es peor, en algunos casos se han planteado buscarlos pero para revisar su situación migratoria en los Estados Unidos con fines de deportación.

Hasta ahora, con base en cifras oficiales y a decir de diversos organismos no gubernamentales, hay cerca de 80 mil menores en dicha situación y sus orígenes están en los países centroamericanos como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

Al respecto, el presidente Barack Obama describió el caso como “un asunto humanitario urgente”, y días después, su gobierno informó que en poco más de ocho meses —de octubre de 2013 a mediados de junio pasado—, las autoridades de su país detuvieron a 52,000 menores migrantes, el doble que el año anterior.

Por su parte, el canciller mexicano José Antonio Meade reconoció que el tema representa “un nuevo desafío” para México, mientras el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que su gobierno está dispuesto a dialogar con otros para buscar soluciones: “México reitera la decisión de colaborar con los países de la región para apoyarlos en los procesos de resguardo, repatriación y disminución de las condiciones que alientan el fenómeno migratorio”, dijo Meade.

“El incremento de niñas y niños que viajan, solos o con sus familias, ya alcanzó carácter de crisis humanitaria por la cantidad de víctimas, las precarias condiciones de viaje, los crecientes riesgos asociados al crimen organizado transnacional, la corrupción policiaca y migratoria, la impunidad ante las agresiones y especialmente por las omisiones de los gobiernos”, señaló recientemente la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

De los menores migrantes detenidos en los primeros meses del año, el 98% provenía de Centroamérica: 7,872. El país con el número más alto fue Honduras, con 4,241, seguido de Guatemala, con 2,123, y de El Salvador, con 1,450. Muy por debajo se ubicaron Nicaragua, con 57, y Belice, con uno.

El 80% de los menores migrantes detenidos —es decir, 6,462— fue ubicado en sólo cinco estados de México. La entidad donde se detuvo a la mayor cantidad fue Chiapas, con 2,922, a la que le siguieron Veracruz, con 1,318; Tabasco, con 1,065; Oaxaca, con 629, y Tamaulipas, con 528.

Chiapas comparte con Guatemala casi 1,000 kilómetros de línea fronteriza. Mientras tanto, Veracruz, Tabasco y Oaxaca son entidades del sur mexicano por las cuales los migrantes deben cruzar en su camino al norte. Tamaulipas, por último, es un estado del norte fronterizo con el sur de Texas, en Estados Unidos.

Actualmente, cuando un menor es detenido, las autoridades lo trasladan a una de las estaciones a cargo del Instituto Nacional de Migración (INM), que a su vez depende de la Segob, donde permanece mientras se define su situación.

Por un lado, Obama pidió al Congreso de su país recursos por 3 mil millones de dólares para abatir esta situación. Entre tanto, en México se estableció el programa “Frontera Sur” para dar paso a una migración regulada bajo un permiso temporal de 3 días por el país. Claramente, esto no resuelve el problema de fondo. De hecho, algunos dicen que más valdría comenzar a levantar una barda en dicha frontera, siguiendo el ejemplo norteamericano.

A decir de los especialistas en la materia, esta problemática de tránsito migratorio en nuestro país se ha agravado en los últimos años, a raíz del endurecimiento de las leyes en la materia en los Estados Unidos así como por el reforzamiento del muro fronterizo. Y en contraparte, debido a que la frontera sur de nuestro país sigue siendo un punto aduanal sin control que a nadie a interesado reforzar o regular para control el acceso de migrantes centroamericanos a nuestro país, ya sea por diversas conveniencias o por negligencia. Lo cierto es que hasta ahora, a nadie le ha preocupado seriamente la situación del migrante en tránsito de nuestro país, a pesar de las constantes y fatídicas vejaciones de las que es objeto en territorio nacional, con todo y la atenuante de que dicha situación ha engrosado no solo las cifras de violencia del país, sino también, las filas de la delincuencia organizada en México.

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