Con todo respeto

Y cuando se fue, la influenza seguía ahí…


En estos días, el tema de la influenza ha cobrado suma relevancia. En primera instancia, porque diversos medios han reportado que algunos estados como el de Hidalgo, Michoacán y la recién funda Ciudad de México, un nuevo brote viral se ha presentado desde hace varias semanas. Sí, desde hace varias semanas, periodo que incluiría los días de la reciente visita papal en el país, y en especial, en dichos estados.

Dichas versiones sugerirían, entre otras cosas, que en su momento se habría determinado no informar del brote para no afectar la ocasión, y mucho menos que ello provocara ausentismo de fieles a sus recorridos y visitas, así como un posible contagio al distinguido prelado. Sin embargo, tal parece que el brote "no pasó" y los intentos de controlarlo tampoco dieron grandes resultados, pues pasando la visita, más que de un brote, se ha especulado de un repunte del mismo con consecuencias, presumiblemente, fatales.

Al respecto, ha circulado información en medios que señala lo siguiente: "El virus de la influenza en esta temporada invernal ha dejado hasta el momento en México un saldo de casi dos mil personas infectadas y 79 muertos. Aunque la Secretaría de Salud federal, haya determinado que los casos están dentro de los parámetros esperados y descartado algún tipo de emergencia sanitaria, no está demás poner a su disposición datos importantes sobre este virus".

La Secretaría de Salud describe al virus de la influenza como una enfermedad aguda de las vías respiratorias, curable y controlable si se recibe atención médica oportuna y los cuidados necesarios en casa. Los tipos de virus que circulan actualmente en México son tres estacionales: A(H1N1), A(H3N2) e Influenza B.

La familia del virus de la influenza se clasifica en tres tipos: A, B y C. El tipo A incluye tres subtipos: H1N1, H2N2 y H3N2 que han causado epidemias extensas y pandemias; el tipo B, se ha relacionado pocas veces con epidemias regionales o dispersas y; el tipo C tiene relación con casos esporádicos y brotes pequeños.

Vale l apena saber que el virus pude contagiarse de persona a persona, ya que entra al organismo a través de la boca, nariz y ojos. La formas más comunes de transmisión de la influenza: Cuando las personas enfermas o portadoras de influenza expulsan gotitas de saliva al estornudar o toser frente a otra sin cubrirse la boca y la nariz. Al compartir utensilios o alimentos de una persona enferma. Al saludar de mano, beso o abrazo a una persona enferma de una infección respiratoria. A través del contacto con superficies previamente contaminadas por gotitas de saliva de una persona enferma, tales como manos, mesas, teclados de computadora, mouse, artículos deportivos, manijas, barandales, teléfonos, pañuelos desechables y telas.

Para evitar riesgos de contagios por influenza, en esta última etapa de la temporada invernal autoridades recomiendan lo siguiente: Abrigarse bien al salir, usando varias capas, especialmente a niños y adultos mayores. Abrigarse con ropa gruesa de preferencia de algodón. Evitar las prendas ajustadas y de tela sintética; reforzar las defensas de los niños y ancianos con alimentos y complementos altos en vitamina C y A (frutas y verduras), así como abundantes líquidos; eecomendar y proporcionar cubrebocas a las personas que tengan síntomas de influenza para evitar que pueda contagiar a otras al momento de hablar, toser o estornudar y derivarlos al consultorio de atención; evitar compartir artículos de oficina, y en caso necesario de ser posible desinfectarlos y lavarse las manos. Promover que los trabajadores que atienden directamente a los pacientes, estén inmunizados contra la influenza; no automedicarse: Pueden aminorarse y retrasarse la aparición de los síntomas y dificultar el diagnóstico. Los antibióticos no combaten el virus. Los antigripales esconden los síntomas; al toser o estornudar, cubrirse la nariz y boca con un pañuelo desechable o con el ángulo interno del brazo, a esta técnica se le llama estornudo de etiqueta; no escupir: si es necesario hacerlo, utilizar un pañuelo desechable, meterlo en una bolsa de plástico, anudarla y tirarla a la basura, después lavarse las manos y no tocarse la cara con las manos sucias, sobre todo nariz, boca y ojos.

Sus síntomas son: fiebre de 38°C o más, tos y dolor de cabeza, acompañados de uno o más de los siguientes signos o síntomas; escurrimiento nasal, enrojecimiento nasal, congestión nasal, dolor de articulaciones, dolor muscular, decaimiento, dolor al tragar, olor de pecho, olor de estomago y diarrea.

De hecho, en menores de cinco años de edad, la irritabilidad es un signo que sustituye al dolor de cabeza. En personas mayores de 65 años no necesariamente se presenta fiebre.

Ahora, en caso de padecer influenza A(H1N1), ¿qué se debe hacer? Recuerde que es muy importante no automedicarse y seguir las indicaciones del médico, permanecer en casa y evitar tener contacto con otras personas. No acuda a lugares muy concurridos si tiene alguna infección respiratoria y procure no saludar de mano, abrazo o beso y no comparta alimentos, bebidas, vasos, platos y cubiertos.

con.todo.respeto@live.com