Con todo respeto

Entre indicadores te veas

El reporte dice que los mexicanos con mayores ingresos en la ciudad de Nueva York aumentaron sus recursos en las últimas dos décadas y, además, que cada vez concentran un mayor porcentaje de la riqueza generada por dicha población.

Hace unas semanas, recién habían comenzado las fiestas decembrinas y sus posadas, y en medio de ese ambiente tan festivo, tan folklórico, tan lleno de paz y amor, la revista Forbes dio a conocer un listado muy especial: no se trataba de los ricos más ricos del mundo, o de los ricos más ricos de México, no; o de los mexicanos más ricos en los sectores productivos internacionales más competidos, no. Excepcionalmente, la revista Forbes “se dio” a la tarea de hacer el listado de los personajes más destacados en México, pero los más destacados en materia de corrupción.

Sin embargo, en estos días, se ha publicado un informe del Centro de Estudios Latinos y para América Latina y El Caribe, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, donde se habla, también, de mexicanos “empoderados”, pero con la salvedad de que dicho estudio puso en su mira a los mexicanos radicados en los Estados Unidos, precisamente, en la Ciudad de Nueva York.

Al respecto, el reporte dice que los mexicanos con mayores ingresos en la ciudad de Nueva York aumentaron sus recursos en las últimas dos décadas y, además, que cada vez concentran un mayor porcentaje de la riqueza generada por dicha población. Asimismo, se indica que el 20% de los hogares mexicanos más acaudalados de la urbe estadunidense concentran cerca del 50% de los ingresos generados por esta población.

Entre tanto, el informe indica que los mexicanos más ricos en Nueva York cada vez “ostentan más recursos”, mientras que los hogares más pobres entre este grupo poblacional cada vez tienen una menor participación dentro de la generación de la riqueza en la ciudad. De hecho, el documento subraya que el 20% de los hogares con mayores ingresos vio crecer su participación en la generación de riqueza entre este grupo poblacional que había reportado 42% en 1990, y veinte años después, registró a 49.%. Paralelamente, el 20% de los hogares más pobres vio disminuir su participación en la riqueza generada por los mexicanos en Nueva York, de 5.0% en 1990 pasando a 4.6% en el mismo periodo anterior.

El estudio de la universidad neoyorkina, señaló que de 1990 a 2010 se registró un claro patrón de concentración del ingreso entre los hogares con más recursos de cada una de los cinco grupos nacionales latinos más grandes de Nueva York: puertorriqueño, dominicano, mexicano, ecuatoriano y colombiano y que los hogares mexicanos fueron, por debajo de los puertorriqueños, los que mayor concentración del ingreso reportan en Nueva York entre la población latina. De hecho, si se toma en cuenta tan sólo el 5.0% de los hogares mexicanos que más ganan, éstos concentraron el 20.6% de la riqueza, en tanto que el 40% de los hogares más pobres entre la comunidad controlan sólo el 13.3% de los recursos de este grupo en Nueva York.

Sin embargo, en cuanto a los mexicanos más enriquecidos en Nueva York durante los últimos 23 años, el estudio indica una concentración de la riqueza entre los mexicanos en aquella metrópoli como de tipo consistente con la tendencia general en la ciudad, y al mismo tiempo, señala que el 20% de los hogares con más recursos de la ciudad concentró en 1990 el 48 por ciento de los recursos, al tiempo en que para 2010 controlaba el 54% de la riqueza.

En los datos denominado “duros”, el reporte informa que los ingresos promedio del 1.0% más rico de la ciudad estadunidense crecieron de 452 mil dólares al año en 1990 a 717 mil en 2010, en tanto que los del 20% de los hogares más pobres apenas se expandió de 13 mil dólares anuales en 1990 a 14 mil dólares en 2010.

Aunque los datos analizados ofrecen una evidencia notoria de que los más ricos neoyorquinos se hicieron cada vez más ricos entre 1990 y 2010, y que el proceso de concentración de la riqueza fue evidente dentro de cada gran grupo étnico de la ciudad, curiosamente en México, éso no ha ocurrido con la población mexicana en dicho periodo, pues tan solo un par de familias de mexicanos corrieron tal suerte de crecimiento económico pujante, y en su caso, tan solo se trata de un par de familias que, entre otras cosas, tampoco mantuvieron dicho crecimiento durante el mismo periodo, es decir, el ocurrido en los últimos 23 años, pues en tal caso, más bien hubo un par de enroques en dicho tema, pero tan solo en los últimos años, y a partir del 2000.

Curiosamente, en paralelo, si algún crecimiento novedoso ha habido en materia del empoderamiento de nuevos mexicanos, en los últimos tiempos, es precisamente el de los mexicanos nombrados por Forbes pero en materia de corrupción, que en ciertos círculos sociales, también cuenta y hasta prestigio da entre los más distinguidos en el tema.