Con todo respeto

Y cuando despertamos… aún faltaban otros tres años

Estamos a semanas del tercer informe de gobierno de Peña Nieto, y haciendo un resumen de lo que ha ocurrido en este tiempo, resalta un enorme contraste sobre los hechos y eventos que lo han rodeado, en especial los de la primera mitad con los de la segunda. De hecho, si recordamos cómo llego al informe de gobierno pasado, apenas pudo “guardarse” lo de Tlatlaya para llegar a la fecha esperada, pues el Pacto por México ya se le había escapado de entre las manos, y qué decir del paquete de reformas: habían venido dándose -con sus dimes y diretes-, una a una, para vanagloriarse de ello… y qué decir del otro evento del año pasado, con miras al cierre del segundo período: la recaptura de El Chapo: Saving Mexico… do you remember?

Así fue como llegó al fin del segundo año, pero iniciando el tercero, y hasta la fecha, las cosas se han puesto ver-da-de-ra-men-te terribles, comenzando con el caso de la rebelión politécnica –y el curioso manejo para “hacer lucir” a Osorio ahí-. Y en medio de eso, Ayotzinapa, la otra mancha de su gobierno que produjo innumerables carambolas por todos lados, y hasta la fecha. De hecho, no faltó quien creyó que en ese contexto era bueno “reconocer” lo que pasó en Tlatlaya, y sin embargo, aún así, no pudo pasar desapercibido le tema con la notoria afectación al ejército, con el encarcelamiento de siete de sus integrantes, lo que además aceleró las pugnas con el entonces Procurador Murillo, quien a la postre hubo de salir de ahí más “por patas” que por “el cansancio” que decía tener.

Entre tanto, como si le hiciera falta, comenzaron los avisos desde Nueva York de que la ONU no iba a dejar pasar las constantes denuncias sobre las muuuy serias quejas que en materia de Derechos Humanos pesan en el gobierno actual, y de ahí, seguir subiendo el tono hasta alcanzar la queja hacia temas de lesa humanidad: la trata de personas, y a manos de mandos policíacos del país, tanto sobre casos de mexicanos como de migrantes de paso por nuestro territorio.

Y ya entrados en este año, el bochorno del misterioso fallo que anuló la adjudicación de un proyecto empresarial de tren rápido por el que, convenientemente, tuvo que ir a disculparse personalmente con sus creadores chinos y en medio de la filtración sobre la Casa Blanca, propiedad de su esposa, quien en su ausencia decidió hacer un video explicativo sobre dicha propiedad que no solo no ayudó a aclarar nada, sino que, de paso, mostró el desperdicio de ocasión para mostrar sus dotes de actriz.

Entre tanto, como si le hiciera falta, surgió el escándalo de la ya acostumbrada salida tortuosa de Carmen Aristegui del algún medio, con todo y el sospechosismo necesario que, obligadamente, apuntaba al presidente. No había terminado de salir de los resabios del caso Ferriz de Con cuando aparece este contundente caso, que hasta involucraba temas de investigación y denuncia relacionados con operaciones petroleras que, a decir de otros, convenía, también, acallar. A esto, posteriormente, se le sumaron un par de revelaciones periodísticas más, provenientes ahora del extranjero, que señalaban a sus dos más cercanos en casos semejantes de adquisición de bienes raíces, como el de su esposa, que hubieron de atajar, y con mejor suerte y estrategia.

Y mientras todo eso ocurría, el dólar seguía ganando terreno al peso, registrando, uno tras otro, nuevos precios récord que al día de hoy no han cesado.

Simultáneamente, la violencia en estados como Michoacán, Jalisco, Oaxaca, Guerrero y Tamaulipas, simplemente no cesaban, a grado tal que hasta terminamos siendo amenazados de vivir una jornada electoral violenta, pues presumiblemente había quienes se propondrían que así fuera.

Ciertamente, la insospechada captura de La Tuta dio cierto alivio a algunos, sin embargo, lo que vino después fue un recrudecimiento de la violencia, meses después, en el emblemático 1ro de mayo cuando por segunda vez en territorio jalisciense, un grupo de soldados fueron atacados por desconocidos produciendo siete bajas, además de la caída de un helicóptero, tipo Cougar, artillado y blindado, lo que parece derramó la gota sobre la forma en que “están llevándose” entre las partes… y eso, sin mencionar a los federales emboscados a kilómetros de Puerto Vallarta, semanas antes.

Así las cosas, y con el tema de la ordeña a los ductos de Pemex y los derrames mineros a ríos de Sonora, llega la fuga de El Chapo, y esta se vuelve la cereza negra del periodo que en la víspera de la incierta celebración franco-mexicana hizo que el gobierno federal fuera objeto de todo tipo de burlas, desde nacionales pasando por las más crudas de ellas, provenientes, una vez más del extranjero, incluida la propia prensa francesa que llegó a cuestionar la “mexicanidad” de la celebración de su día galo.

Así, más lo que se acumule de aquí al siguiente informe y el resto del sexenio, queda claro que este gobierno no está haciendo más que construirle oportunidades a una oposición urgida de estas ocasiones, de que crezca rápidamente con la suma de estos yerros gubernamentales, como ya está dando muestra Morena al invitar a “dialogar” a los expulsados de la nómina estatal de la educación en Oaxaca.

con.todo.respeto@live.com