Con todo respeto

Entre cifras te veas

Con base en la presentación de los resultados de la Medición Multidimensional de la Pobreza 2013, y a decir del Consejo Nacional de Evaluación de la Política y Desarrollo Social (CONEVAL) México vive en pobreza 45.5 por ciento de la población, que representan 53.3 millones de personas, es decir: 500 mil más que en 2011.

Este porcentaje es menor al que había al comenzar esta década, señala el documento, el cual ascendía a 46.1, aunque en el periodo que va de 2008 a 2012 la pobreza presentó un incremento de 3.8 millones, ya que se elevó de 49.5 a 53.3 millones, explicó Hernández Licona, el secretario ejecutivo del organismo. Esta metodología de la pobreza, que es la oficial desde 2008, además del ingreso mide el acceso a la alimentación, a la salud, seguridad social, el rezago educativo, calidad de espacios en la vivienda y servicios básicos en la vivienda.

El informe explica que la pobreza ocurre cuando la población presenta más de dos carencias y cuando ésta se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo, que en para las zonas rurales fue de mil 490 pesos y para las urbanas de 2 mil 329 por persona al mes, y además cuando tiene más de dos carencias. En su caso, si hay más de tres carencias, ya es pobreza extrema.

Así también, se dijo que los indicadores presentaron una reducción, con excepción del ingreso y de la seguridad social; ‘‘por eso la pobreza tiene un aumento entre 2010 y 2012’’, agregó Hernández. El promedio de carencias que sufre la población pobre bajó de 2.6 a 2.4, y en la que vive en pobreza extrema de 3.8 a 3.7. Los datos que se presentaron incluyen el ajuste en el número de mexicanos, mismos que en 2010 sumaban 114 millones y ahora son 117 millones.

En cuanto a la población que se encuentra en pobreza extrema, se reporta que hay 11.5 millones de personas, 9.8 por ciento de los mexicanos, menos que hace dos años, cuando había 11.3 por ciento y entonces sumaban 13 millones de personas en esa condición. Sobre este punto Hernández dijo que ‘‘si los ingresos no crecen será difícil reducir la pobreza’’.

Si vemos en detalle el reporte, del total de la población, tan sólo hay 23.2 millones de personas que no son pobres ni vulnerables, cubren todos sus derechos sociales, mientras que el resto de los mexicanos enfrenta alguna carencia social o tiene problemas de ingreso. De hecho, se explicó que en el periodo de análisis, 2011-2013, el rezago educativo disminuyó de 20.7 por ciento de la población a 19.2; carencia de calidad de espacios en la vivienda tuvo una caída de 15.2 a 13.6; carencia por acceso a los servicios básicos de la vivienda bajó de 22.9 a 21.2; la carencia por acceso a la alimentación disminuyó de 24.8 a 23.3, y el acceso a los servicios de salud, que tuvo la mayor reducción, pasó de 29.2 a 21.5 por ciento; esto se explica por ‘‘el Seguro Popular, principalmente’’.

Sólo hubo incremento en la carencia de acceso a la seguridad social que incluye pensiones y prestaciones, la cual pasó de 60.7 a 61.2 por ciento, y la cantidad de personas que tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo se elevó de 59.6 millones de personas, el 52 por ciento, a 60.6 millones, es decir, el 51.6 por ciento.

Además, el Coneval, detalló que en la zona rural la población en pobreza moderada bajó de 17.2 a 16.7 millones, mientras que los pobres urbanos crecieron al pasar de 35.6 a 36.6 millones. Ante ello, México sigue siendo una sociedad con mucha desigualdad y la pobreza surge por la parte económica lo que hace muy claro y contundente que hay un problema de empleo formal en el país, desde hace al menos 20 años, y en esta ocasión las transferencias gubernamentales ayudaron a paliar el problema, según ellos.

Sin embargo, es claro que con un 76.8% de mexicanos en estado de vulnerabilidad, con todo lo que ello implica, que el estado de violencia en el país también tiene un origen más escabroso que la propia necesidad económica o la simple delincuencia organizada, pues dicha violencia también refleja el estado que guarda la relación Estado-Sociedad en México: si hay una mayoría inconforme, no es difícil imaginar que una parte, así sea mínima de ella, la esté expresando violentamente. He ahí, quizás, una explicación más del por qué, en el último sexenio, se incrementó 150% el incontenible número de homicidios en el país… y eso sin considerar la cifra de desaparecidos y ejecutados en dicho periodo.

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