Con todo respeto

“En camino” de nada

Si bien es cierto que este año hubo algún esbozo por reunir voluntades políticas y una que otra empresarial para reimpulsar el intento, hasta ahora solo ha quedado en ello: un esbozo efímero de la ausencia de voluntad política.

Era el setenta aniversario de la expropiación petrolera en México y el marco de la discusión en el Congreso sobre el curso que debería tomar el análisis político de la Reforma Energética, cuando el Gobierno Federal en turno anunció la construcción de una nueva refinería en el país, para reducir la dependencia de servicios de refinación extranjeros, y otras tantas cosas. De ahí a la fecha, han transcurrido ya cinco años desde entonces, y hoy por hoy no hay señales claras del rumbo de tal proyecto.

Entonces, se trataba de una obra que daría lugar a la séptima refinería mexicana, misma que se sumaría a las que actualmente operan en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato, Oaxaca e Hidalgo; instaladas en seis entidades distintas que, con excepción de Guanajuato y Oaxaca, son gobernadas por el PRI en la actualidad. Aunque en la fecha del anuncio, Oaxaca aún era priísta, también.

Cuando estaba por anunciarse la entidad designada para la espectacular obra petrolera, la mayoría de las versiones aseguraban que sería el estado de Campeche la sede del mega proyecto. Sin embargo, la escalada de controversias suscitadas alrededor de la Reforma Energética que, entre otras, asociaron al entonces Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y a su familia en negocios del ramo en dicha entidad, debilitaron dicha presunción que terminó por desvanecerse junto con la caída de aquel Lear Jet.

De hecho, después del aeroaccidente, el Gobierno Federal requisitó auto-postulaciones estatales e inició el proceso de escrutinio que comenzó con el discreto desfile de gobernadores y sus comitivas en la residencia oficial de Los Pinos. Cerca de diez proyectos estatales fueron presentados en grupos de al menos cinco integrantes, liderados por un gobernador, un par de colaboradores de su confianza y por especialistas en la materia, con la finalidad de exponer las particularidades de sus propuestas ante el presidente y sus invitados. En aquel entonces, quien fuera gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong se le vio a solas, en 2 ocasiones, en el recinto oficial esperando su turno.

Así, transcurrieron algunas semanas y llegó el célebre 15 de abril, fecha en que Jesús Reyes Heroles, todavía Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX), anunció que la nueva refinería sería construida en Tula, Hidalgo, agregando que la decisión estaba condicionada a la compra de los terrenos que albergarían al nuevo desarrollo petroquímico de la entidad.

De aquellos días a la fecha lo que ha ocurrido es que la mayoría de los actores del momento se hayan ido a otras trincheras a seguir labrando sus carreras políticas, al tiempo en que el proyecto petrolero, en teoría, el más ambicioso del país en las últimas décadas, y con tan solo cinco años de creación, ha quedado para la historia.

Si bien es cierto que este año hubo algún esbozo por reunir voluntades políticas y una que otra empresarial para reimpulsar el intento, hasta ahora solo ha quedado en ello: un esbozo efímero de la ausencia de voluntad política.

Otra de las últimas veces que se mencionó el tema a nivel de gobierno federal, fue a mediados del 2012 cuando el entonces Presidente de México realizó una visita a Hidalgo para supervisar la construcción de la Planta Tratadora de Aguas Residuales que se construía en el municipio de Atotonilco,  ocasión en que revisó los avances de la obra en compañía del gobernador de la entidad, Francisco Olvera Ruiz y de su homólogo mexiquense, Eruviel Ávila Villegas.

Durante su encuentro con los ahí presentes, no faltó quien agregara a los temas de conversación el tema de la Refinería de Tula, especialmente, a partir de las noticias que en esos días circularon sobre la asignación de la licitación de obra para tal efecto, adjudicada a grupo ICA, ante lo que Calderón resolvió hacer un comentario, con la intención de contrarrestar las suspicacias en la materia, considerando que en los cuatro años transcurridos, simplemente, la obra no había iniciado, ante lo cual dijo:

“El tema de la refinería sé que es importante para los hidalguenses, y yo reitero mi palabra: se va a hacer, por supuesto, la nueva refinería aquí, en Tula, y vamos en camino”.

Hasta ahora, ni eso ha ocurrido ni Calderón ni Reyes Heroles ni Osorio Chong ni otros más están donde estaban. Ya regresó el PRI a Los Pinos, y hasta fue aprobada la multicontroversial reforma energética, y de la Refinería simplemente nada…

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