Con todo respeto

Del amor al odio... solo hay un despido

Como es del conocimiento público, hace unos días, MVS despidió a dos integrantes del noticiario radial de Carmen Aristegui, por “abuso de confianza“ debido a que “comprometieron a la empresa“ en la plataforma Mexicoleaks sin el consentimiento de la primera.

MVS fijo su postura así, al inicio de este episodio: “La alianza entre algunos medios de comunicación y organismos de la sociedad civil, para lanzar la plataforma digital Méxicoleaks, merece todo nuestro respeto. La saludamos, como una iniciativa legítima de la sociedad y le damos la bienvenida como a cualquier otra plataforma Sin embargo, el que algunos de nuestros colaboradores comprometan y dispongan de recursos y marcas de la empresa para realizar alianzas, sin conocimiento y la autorización de la administración, es inaceptable. Las alianzas estratégicas de MVS Radio, las decide la administración de la empresa, no sus conductores o colaboradores. El problema, obedece y se limita a la disposición indebida de recursos, marcas y facultades de la empresa.“

Hasta ahí, nada era suficientemente controversial hasta que Aristegui convirtió en moneda de cambio a sus colaboradores al plantear que si ellos no eran reinstalados pues -palabras más, palabras menos-, simplemente no contaran con ella. Como es sabido ya, insospechadamente MVS le tomó la palabra, terminando por despedirla a ella, también. A fin de cuentas, MVS hizo lo que tantas y tantas empresas hacen tanto y preocupan menos.

Entre tanto, así se expresó la propia Aristegui horas después del primer desplegado de MVS: “Nos amanecimos con este mensaje institucional de MVS que se escuchará en los cortes comerciales, cuyos contenidos y pautas son responsabilidad exclusiva de MVS. Estamos un poco sorprendidos por la manera en que se da a conocer esta postura de MVS, veremos de qué se trata, de dónde viene, cuál es el trasfondo (…) Si nuestra audiencia escucha un mensaje así, se preguntará de qué se trata, nosotros también nos lo preguntamos”.

En muy pocas horas, mucho se ha dicho sobre ésto: que si la decisión llegó desde Los Pinos, que si fue por el caso de la Casa Blanca, que si fue por lo del líder del PRI en el DF, que si les pusieron un cuatro a sus muchachos, que si la empresa se cobró haberla perdonado hace cuatro años, que si el millón doscientos mil pesos de su salario mensual no sirve para atemperar esto, que si esto o que si aquéllo... a fin de cuentas, nunca sabremos qué motivos no públicos habrían sido lo suficientemente influyentes en el fatídico desenlace.

“Lamentamos la posición de la conductora, pero como empresa no podemos aceptar condicionamientos y ultimatos de nuestros colaboradores. El diálogo no se atiende imponiendo condiciones, sino escuchando a las partes y tratando de alcanzar acuerdos”, indico MVS Radio en un comunicado emitido la noche del domingo.

No está demás recordar que en las últimas dos décadas, Aristegui ha “salido“ de forma controversial de varias empresas: Grupo Imagen, Televisa, W Radio y ahora MVS. Pareciera que esta suerte de final comienza a caracterizar un estilo personal de cerrar ciclos y dar fin a sus proyectos.

“El llamado es que regresen Daniel e Irving a este equipo de trabajo. El llamado es que se revierta una decisión que se da en un contexto muy inquietante. El llamado es a que MVS clarifique su postura y asuma lo que dice en su comunicado. Sí, efectivamente, coincidimos con el Ombudsman en su exhorto, nosotros con nuestro llamado a mantenernos al aire porque de eso se trata de seguir ofreciendo nuestros servicios en libertad, con independencia, con ojo crítico a nuestras audiencias y si MVS quiere lo mismo, hagamos lo que tenemos que hacer y en este caso es, reinstalemos a Irving y a Daniel”

En el caso que nos ocupa, llama la atención cómo Aristegui, antes de reflexionar aún más profundamente sobre el despido de sus colaboradores, ella trasciende el hecho anteponiendo su carrera profesional y el honroso proyecto periodístico que encabezaba con una decisión que, a todas luces, resultó no ser tan exitosa como otras. Y es que uno no se explica cómo, con su envidiable y probadísima inteligencia, la construcción de elocubraciones y escenarios no alcanzaron para considerar ser ella quien contratara a sus colaboradores amén de atajar frontalmente todas las suspicacias al respecto... pero, no. No fue posible.

“El día de hoy MVS Radio ha dado por terminada la relación de trabajo que tenía con la periodista Carmen Aristegui Flores, en virtud de que la periodista fijó como condición para resolver el problema que enfrentamos la reinstalación de dos de nuestros colaboradores. Es pertinente recordar que estos dos colaboradores fueron separados de sus cargos por haber comprometido el nombre de MVS, sin contar con facultades para ello y sin haberlo consultado previamente con la administración de la empresa“

Sin duda, luego de este evento, perdemos todos: la audiencia mexicana, MVS, Carmen y su equipo, la radio noticiosa, y hasta su propia competencia... y más aún si consideramos que, en principio, nadie le pidió a Carmen que se fuera... nadie.

con.todo.respeto@live.com