Con todo respeto

Mil días en la cárcel

Hubieron de pasar más de 30 meses para que el tema y figura de Elba Esther Gordillo apareciera en los medios de comunicación tras su aprehensión y encarcelamiento en 2013; y de qué manera, pues además de que no se le había visto en ese tiempo, ahora hasta posó para la prensa mexicana ofreciendo diversas vistas de sí misma, dando muestras de que sus gestos y ademanes prevalecen intactos, tanto como su tristemente célebre reputación, pues dicho sea de paso, hasta el día de hoy, simplemente, no se le ha comprobado ninguna de las acusaciones que el Gobierno Federal le ha imputado desde entonces mediante la figura de presuntos y “millonarios desvíos de recursos económicos“ y la presumible “defraudación fiscal“.

Sin duda, más allá del evento judicial de su haber que ha coincidido con estas fechas, también es claro que se ha dado la autorización para “liberar el tema“ en los medios y ante la opinión pública, como no había ocurrido durante dos años y medio, lo que dá muestras de que, para quienes la tenían ahí en el ostracismo, se han replanteado acabar con él por motivos aun desconocidos, pero que a juzgar de las circunstancias y el momento político que atravesamos, pareciera que la salida de Gordillo de la cárcel es inminente y está buscando medir raiting político y social la víspera. Y ello sin considerar que en breve, misma suerte podría correr el ex Gobernador de Tabasco.

De esta forma, con todo y que en la audiencia judicial de esta semana no avanzó la diligencia como debiera –cosa que ha venido ocurriendo en la mayoría de éstas-, será la próxima semana o la que viene o unas más después, que la suerte de la maestra quedará definida con todo y que la PGR cree tener “dudas razonables“ para imaginar que, en su caso, Elba Esther podría fugarse del país “pues tiene una casa conocida en el extranjero“, refiriéndose a la propiedad de donde provenía minutos antes de ser aprehendida, es decir: la de San Diego, California. En todo caso, si algo llama la atención de la preocupación actual, es por qué no la tuvo con El Chapo… y no tanto por –también-, tener casa en San Diego, sino por su comprobada capacidad para hacer un túnel desde Almoloya hasta San Diego, o hasta un segundo piso si se descuidan.

Encarcelada  semanas después de la asunción a la presidencia de México, la maestra se encuentra sujeta a dos procesos penales como presunta responsable de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita por un monto de mil 978 millones de pesos y por delincuencia organizada. Adicionalmente, la PGR le imputa defraudación fiscal por 2 millones 900 mil pesos.

“Jurídicamente (Elba Esther Gordillo) podría irse ya a su casa. Esto debe resolverse en la próxima semana. Son tres días los que tiene que fijar el juez para la audiencia”, dijo confiado su abogado Marco Antonio del Toro.

Mientras tanto, sus abogados solicitaron a Alejandro Caballero Vértiz, juez Sexto de Distrito con sede en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, conceda el beneficio de la prisión domiciliaria de ley a su cliente, por haber cumplido 70 años de edad y ser considerada adulto mayor

Desde su estado natal de Chiapas se trasladó a Nezahualcóyotl, Estado de México, donde en 1970 ingresó al Partido Revolucionario Institucional y a la actividad política en el Sindicato con el apoyo de Carlos Jonguitud Barrios, líder del grupo Vanguardia Revolucionaria del Magisterio. Bajo la nueva dirigencia al mando de Jongitud, Elba Esther ocupó la Secretaría de Trabajo y Conflictos del sindicato hasta 1973 y la Secretaria General de delegación en Nezahualcóyotl de ese año a 1975. Dos años después se conviertió en Secretaria General de la Sección 36 del SNTE correspondiente al estado de México para el periodo concluido en 1980 y a la vez en 1977 es elegida diputada federal a la LI Legislatura de 1979 a 1982 en representación del XXVI Distrito Electoral Federal del Estado de México con cabecera en Nezahualcóyotl.

Entonces, volvió a ocupar cargos en el sindicato, siendo de 1980 a 1983 Secretaria de Trabajos y Conflictos en Educación Preescolar y de 1983 a 1986 Secretaria de Finanzas; en 1985 fue electa diputada federal por segunda vez, en esta ocasión a la LIII Legislatura que concluiría en 1988 en representación del II Distrito Electoral Federal del Distrito Federal. Durante la misma Legislatura ejerció la presidencia de la Cámara de Diputados durante el mes de septiembre de 1987 y en consecuencia le correspondió responder al Quinto Informe de Gobierno del entonces presidente Miguel de la Madrid.

Posteriormente, en la década anterior, tras su expulsión del PRI y su vinculación con los gobiernos panistas, especialmente con las figuras presidenciales, a quienes se les atribuyó parte de su triunfo electoral a través del presunto apoyo sindical de la maestra que -a decir de algunos así habría vengado su destierro del PRI-.

Empero, fue en 2011 cuando Elba Esther Gordillo insospechadamente se reunió con el entonces candidato tricolor a la presidencia de México amén de establecer una alianza entre las partes, lo cual, claramente no llegó a buen puerto, presumiblemente, porque la todavía lideresa habría planteado condiciones exorbitantes para tal colaboración, lo que a la postre habría convertido parte de su suerte en la circunstancia actual, que tal parece está por agotar su cometido: ver desde ahí los primeros -y más importantes-, mil días del sexenio.

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