Con todo respeto

Y Michoacán, apá?

Si bien es cierto que lo ocurrido últimamente no es lo único, así como tampoco algo lo más grave que ahí hemos visto, vale la pena recordar que durante el periodo de gobierno anterior, encabezado por el perredista Leonel Godoy, “también pasaron cosas”.

Perdió el PRI Michoacán y las cosas no mejoraron. Volvió a ganar el PRD en la entidad, y tampoco. Volvió el PRI a Palacio Nacional, y namás nada. Fausto Vallejo dejó temporalmente la silla de gobierno y menos pasó algo. Regresó Fausto a Michoacán y las cosas se enrarecieron aún más en la entidad. Le pidieron a Vallejo el cargo y ni así. A su hijo lo entambaron, y nada. Llegó Castillo, y todo igual. Pusieron nuevo gobernador, y como si nada. A Aureoles lo destapa pa´michoacán el presidente, y nada. Se registra Cocoa, y namás nada. Empieza el año, y simplemente, volvemos a lo mismo en la entidad: muertos y más muertos, y en lugares claves como Apatzingan, donde hasta le habían dado las condiciones necesarias a Peña Nieto para que fuera con el pretexto de recordar la Constitución de Apatzingán. Ques´to´que´lotro, y ni de la Tuta se sabe más. Y mientras esto sucede, Obama con Peña diciéndole que hay algo que le preocupa, y se llama Ayotzinapa.

Destrozos en casi veinte municipios de la entidad, incendios en una veintena de gasolineras y severas fallas eléctricas afectando a más de medio millón de usuarios de la red eléctrica fueron algunos de los daños en uno de los momentos más críticos en la entidad que, curiosamente, no incluyó muertos ni heridos, pero sí hubieron dos bajas en calidad de desaparecidos, pues hasta ahora nada se sabe de dos policías federales que habrían sido asignados para el desarrollo de las investigaciones pertinentes, y que días después de su arribo a la región, simplemente, se esfumaron.

Así, fue como inició una escalada de hechos de tales características que ha seguido hasta nuestros días, cuando se cumple casi un año de la salida de Vallejo del estado, tiempo en el que han sido varias las “tomas” de plazas relevantes de diversos municipios en Michoacán, donde además de nutridas refriegas suscitadas entre grupos de autodefensas, antiautodefensas, policías locales, federales, elementos del ejército y población civil, que han dejado severos daños económicos y materiales así como un par de muertitos por evento. Y ello sin considerar, por ejemplo, entrada y salida de la cárcel de algunos de los líderes de las autodefensas o como se llamen ahora.

Entre tanto, en cada ocasión, la actuación del Gobierno Federal ha sido sumamente contemplativa, pues además de decir que se tomarán acciones o que se convocará a reuniones de emergencia por la seguridad de la entidad, y hasta de anunciar planes de exensión fiscal para el estado (como si eso ayudara en algo) hasta ahora, se han limitado a intentar convencer a la sociedad de que la situación en Michoacán está controlada. Y es que, según las autoridades, tras el envío de más de 5 mil efectivos así como la capacitación de la policía estatal, la situación mejorará en la región... y lamentablemente, eso tampoco ha ocurrido.

Y qué decir de lo que ha sucedido en las últimas horas en Michoacán? Simplemente, resulta incomprensible, desde el punto de vista de lo que dicen las autoridades, pues por un lado ”no dejan de hacer como que están haciendo” algo por el Estado, cuando de súbito ocurre algo que pone en entredicho todas sus acciones, como por ejemplo hace unas horas cuando todos los reportes indicaban que Apatzingán había vuelto a la calma, tras la toma del Ejército y la Policía Federal –y por enésima ocasión-, y horas después, bastó un “evento aislado” que dejó una decena de muertos, y muertos en condiciones muy sospechosas, como las de los muertitos de Tlatlaya. Pero eso sí, paralelamente, Peña ofreciendo a Obama reforzar los Derechos Humanos en México.

Si bien es cierto que lo ocurrido últimamente no es lo único, así como tampoco algo lo más grave que ahí hemos visto, vale la pena recordar que durante el periodo de gobierno anterior, encabezado por el perredista Leonel Godoy, “también pasaron cosas”. Una de ellas, quizá una muy seria entre tantas, fue cuando al celebrar las festividades del día de la independencia mexicana, un grupo de desalmados hizo detonar un par de granadas de fragmentación en la plaza principal de Morelia, a unos metros del balcón donde Godoy teñía las campanas patrias, hecho que en segundos provocaría la muerte de una decena de personas y el doble de heridos, así como una escena dantesca nunca antes vista en la zona, ni en el territorio nacional en aquel entonces.. en fin. Pa´l caso que la situación en Michoacán sigue de la fregada, digan lo que digan, y no desde hace unas semanas, pues eso ya tiene casi una década en esa tristísima situación; situación que ni un gobierno, ni otro, ni un presidente ni otro, han podido o querido resolver.

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