Con todo respeto

Maestros vemos, calificaciones no sabemos

Hace unos meses llegaron los resultados del examen para candidatos a ocupar las plazas de maestros de Educación Básica, de la Secretaría de Educación Pública, y con ellos la cruda realidad sobre la calidad educativa de aspirantes y, presumiblemente, del profesorado en activo. Y es que según los resultados de la SEP, luego de haber aplicado y evaluado el Examen de Conocimientos, Habilidades y Competencias Docentes, se informó que el 70% de los aspirantes, es decir: cerca de 95 mil, habían obtenido una calificación equivalente a reprobados sin que por ello dejen de ser considerados a obtener alguna de las 18 mil plazas que otorgará la dependencia.

Fue entonces cuando durante el sexenio pasado, el entonces titular de Educación Pública, el Médico Cirujano, Maestro en Administración Pública por la Universidad de Guanajuato; ex Presidente del Consejo General del Instituto Electoral Estatal de su natal Guanajuato, ex Secretario de Salud, y casi prócer de la patria por habernos salvado de la amenaza epidemiológica más severa de la que se tenga registro en la historia mundial, José Ángel Córdova Villalobos, dijo: “en algunas áreas del país, en zonas indígenas, (hasta) hay que bajar el nivel (del examen) porque si no, no tendríamos maestros”, aseguró.

En favor de la dependencia gubernamental –que de momento está pasando un trago amargo por la revelación de un desvio superior a los $300 millones de pesos-, habría que decir, tal y como lo dejó ver en su informe de resultados que: 3.56% no fueron aceptados por haber obtenido las calificaciones más bajas en la evaluación, por lo que resultaron catalogados como “no aceptables”, es decir: que a pesar de que el 70% no aprobó el examen, la SEP nos daba la tranquilidad merecida al asegurarnos que entre los reprobados, hay un 3.56% que no serían aceptados, pero no por haber reprobado el examen, sino por haberlo reprobado de modo “no aceptable”. Y ante ello, surge la claridad del porqué los otros reprobados si serán aceptados, es decir: que reprobaron el examen de modo aceptable... Más claro, ni la emergencia epimed epime e-pi-medi-ooo-lógica. La epigme; hay Dios mío! e-pi. Eee-pii- mediooo-lógica.

Otras cifras del reporte señalaban que cerca del 30% de los profesores que aplicaron el examen, es decir: cerca de 20 mil quinientos obtuvo una calificación de entre 6 y 10, de acuerdo con los parámetros de aciertos dados a conocer por la Secretaría de Educación. Así también, se destaca que el 0.22%: sí, el cero punto veintidós porciento obtuvieron una calificación equivalente a 10: sí, a diez. En su caso, dicha cifra porcentual representa trescientos nueve aspirantes... sí, 309!

Cabe señalar que el mayor promedio de aciertos obtenidos en el examen se presentó entre jóvenes de 20 a 25 años, correspondientes al estado de Nuevo León, quienes a su vez son aspirantes a una plaza estatal. Mientras tanto, el más bajo número de aciertos se reportó en San Luis Potosí entre candidatos de edad superior a los 60 años, quienes obtuvieron menos del 1% de los aciertos... de 120 preguntas.

Sobre estos resultados hay que decir que en algunos estados como lo son: Aguascalientes, Baja California Sur y Norte, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Nuevo León, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, los resultados ya son definitivos para la obtención de plazas. Mientras que en 19 estados restantes, la prueba sólo tiene propósitos preeliminares con miras a la Convocatoria Nacional en la modalidad de Nuevo Ingreso. Entre dichos estados se encuentran, principalmente, los de la Zona Centro del país.

Insospechadamente, hubo quien pidió que “no se engañen” a quienes a pesar de sus bajas calificaciones van a ser contratados como maestros pues “en lugar de contribuir están afectando la educación: si ellos tienen bajas calificaciones eso es lo que van a enseñar. Entonces, ¿qué vamos a aprender?”. Las voces de estos incómodos planteamientos resultaron ser de los Niños Talento de México que así se expresaron durante una ceremonia de premiación en las Olimpiadas del Conocimiento, al conocerse los resultados del examen docente.

Mientras tanto “en ciudad gótica”, hemos visto desfilar informaciones en el sentido de que profesores de inglés y matemáticas, por mencionar a algunos, simplemente no saben nada de sus materias y así los han dejado enseñar con todo y las evidentes consecuencias que ello viene teniendo, y no desde ahora, en el carrera profesional de los educandos y, al mismo tiempo, del país en cuanto a su crecimiento y competitividad.

Asimismo, cuando vemos eventos como los de hace unos días donde miles de maestros toman y bloquean las principales calles del país en demanda de tantas y tantas cosas relacionadas con su propia problemática de docentes, y los efectos de una Reforma Educativa que, por decir lo menos: en Guerrero y Oaxaca se la están pasando por “el arco del triunfo”, queda claro que nada cambiará positivamente en favor de la educación, y menos cuando el propio gobierno termine solapando conductas tales que, simplemente como ejemplo del perfil deseable de un docente, no sirven para maldita la cosa.

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