Con todo respeto

Jose Luis Vázquez Baeza

Hace unos días murió José Luis Vázquez Baeza quien, además de ser mi amigo fue, también, Director de la Escuela de Periodismo Carlos Septien García (EPCSG). Su muerte se presenta luego de más de cinco años de haberla evitado tras la insospechada aparición de un tumor en la cabeza, mal que a la postre le ganó la batalla.

José Luis, era originario de Guanajuato, y antes de la EPCSG se desempeñó en diversos cargos de la Administración Pública Federal, especialmente en el Sistema de Administración Tributaria (SAT), en las secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Educación Pública (SEP), y en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En su era como catedrático en la Escuela de Periodismo, además de una ejemplar carrera docente y directiva en la institución, donde destacó en los temas de sociología, historia, política, entre otros, el también Doctor fue el creador e impulsor de la Maestría en Periodismo Político, la primera en el país que al igual que la propia licenciatura de la Septien, ha generado al grupo más selecto y al mejor preparado del periodismo en México.

Vale la pena señalar que la mayoría de los periodistas de diversas generaciones en México han sido formados, en el mejor de los casos, en la Escuela Carlos Septien García, y que en particular, las cerca de 20 generaciones creadas en el posgrado que Vázquez Baeza diseñó, arropado de un selecto grupo interdisciplinario, ha dado grandes aportaciones a la profesión, y al asociedad mexicana en su conjunto.

Entre los periodistas destacados que han egresado de las filas de la Septien, se encuentran (en orden alfabético): Alejandro Cacho, Blanche Petrich, Carlos Marin, David Páramo, Guillermo Ortega, Jorge Carbajo, Jorge Zarza, Mara Patricia Castañeda, Patricia Chapoy, Rogelio Cuéllar, Vicente Leñero, entre otros.

A José Luis Baeza lo conocí al ingresar a estudiar la Maestría en Periodismo Político en la Escuela Carlos Septien García. Desde el primer contacto hace casi 10 años, hasta nuestro más reciente encuentro hace unos meses, José Luis siempre fue amigable, honesto y particularmente humano. En la mayoría de sus decisiones siempre se notaba la parte más sensible de él. Entre los colaboradores que acompañaron su suerte en la Septien hasta los alumnos que lo trataron, el común denominador siempre fue que él tenía especial atención en ser comprensivo, solidario y por ende, sumamente querido y respetado.

En las facetas en que lo traté; como alumno, como docente, como amigo y como profesional de los medios, simpre tuvo un espacio, una respuesta... una puerta abierta a lo necesario: como alumno recibí la orientación necesaria para valorar que la Maestría de la EPCSG era lo más conveniente para la construcción complementaria de mi carrera, a pesar de haber realizado anteriormente otros estudios de posgrado y posteriormente, en sus clases, varias fueron las lecciones de ética; como docente, fui invitado por él mismo a integrarme como catedrático de la maestría, su-maestría, con esa visión de alturas que él tenía, al convertirme en el primer egresado del posgrado (y unico, hasta ahora) que imparte clases en el programa; como egresado, José Luis me dió el enorme privilegio de ser el primer posgrado; como graduado lo fui y con los más altos honores que la Escuela Carlos Septien García hubiése dado desde su fundación, al otorgar, por primera vez, la distinción Summa Cum Laude a mi trabajo recepcional, distinción nada común en este continente, y sumamente apreciada entre las universidades más prestigiosas del mundo; y como profesional de los medios de comunicación, apoyándo siempre la causa periodística... y como amigo, haciendo el esfuerzo y honor de estar presente en mi boda.

José Luis dejó la vara muy alta, y hoy la Septien tiene un reto enorme: continuar el trabajo de Vázquez Baeza y consagrar el pendiente que dejó en sus afanes profesionales: cortar ellistón inaugural del Doctorado en Periodismo, posgrado que tantos hemos impulsado desde afuera y desde adentro de la EPCSG, donde sin duda resulta el lugar ideal para su surgimiento, pues así como la maestría, ese doctorado pronto tendrá sus réplicas en otros lados, pero el origen deberá ser el que él imaginó: la Escuela de Periodismo Carlos Septien García.

Hace unos años, al egresar y con el honor de representar a mi generación de clase, escribí una carta de agradecimiento para la el cuerpo colegiado de la Septien. Hoy te escribo esto a tí, a mutuo propio, con un sincero abrazo para tu familia y un muy cariñoso recuerdo de tu persona... QEPD.

con.todo.respeto@live.com