Con todo respeto

Contaminación por votos rumbo al 18


Luego de que en dos décadas no había ocurrido, la tarde de ayer fue activada la contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México al registrarse una concentración de 194 puntos de ozono del Indice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), tal y como lo informó la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came); de hecho, posteriormente, superó los 200 puntos. Las condiciones "extremadamente malas" en la calidad del aire, dicen, no se presentaban desde 2002.

Y hemos llegado a esto, después de dos días de precontingencia ambiental por mala calidad del aire, donde las autoridades determinaron activar la Contingencia Fase I ante el riesgo a la salud de la población.

El monitoreo registró concentraciones "extraordinarias" por la emisión de precursores de ozono de automóviles y de la industria, y aunado a ello, contribuyeron la falta de viento y la inversión térmica que se disipó tardíamente, indicó la Came.

Desde que inició la medición de contaminantes en el Valle de México, a finales de los 80, los máximos permitidos de concentraciones se han modificado acorde con las normas internacionales de protección a la salud, siendo el último ajuste el del año pasado, reduciendo a 150 puntos mínimos para activar una precontingencia, 200 para una contingencia Fase 1 y 230 para la contingencia Fase 2.

El titular de la Came, Martín Gutiérrez Lacayo, dio a conocer que analizará, junto con autoridades de la Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos, la forma de reducir la emisión de precursores de ozono con acciones de alto impacto, como la restricción a la circulación de vehículos altamente contaminantes, así como actividades industriales que utilicen hidrocarburos.

Gutiérrez dijo que las condiciones meteorológicas han ocasionado escenarios extremos, desde los fuertes vientos de la semana pasada, hasta una estabilidad de cero kilómetros por hora. Esta situación es típica, cada año se tiene dos temporadas muy focalizadas de contaminación, "la que estamos iniciando, prácticamente de la segunda semana de febrero a la segunda semana de junio, es la temporada de ozono donde tenemos estos sistemas atmosféricos que generan la estabilidad y por consiguiente la radiación y la generación de ozono. Eso sucede cada año y esto se ha venido monitoreando desde los últimos 30 años", aseveró.

Según el reporte histórico de contingencias ambientales, la última vez que se llegó a una Fase 2 fue en diciembre de 1992, cuando el ozono alcanzó 338 puntos Imeca. La medida duró tres días y se desactivó al bajar a 117 puntos los niveles de concentración. Ese mismo año, en febrero y marzo hubo dos alertas de la misma magnitud.

Lo increíble de esta historia, ocurrió cuando apareció el Jefe de Gobierno del DF, al decir que los altos índices de contaminación registrados en el Valle de México y que se mantienen por tercer día consecutivo son ajenos a la Ciudad de México.

"Otra vez el llamado a la Came; la precontingencia más fuerte que tuvimos en la Ciudad de México es por un viento que venía de norte a sur y obviamente, no es que nosotros no contribuyamos, es una suma de varios factores. Porque tuvimos las lecturas más altas en la zona de Naucalpan y en la zona de Aragón, ahí está la explicación", dijo a mediodía antes de que se declarara la Contingencia Fase I.

Mancera advirtió que la lucha contra la contaminación es trabajo de todos, "de la Ciudad de México, del Estado de México, del estado de Hidalgo, por eso la Came tiene que hacerlo, si no entonces para qué se creó la Came".

Por si fuera poco, también dijo que la Comisión Ambiental de la Megalópolis tiene que dar reglas y adelantó que su administración está endureciendo los requisitos para verificentros con estándares de punta.

Sin embargo, a decir de muchas personas, las recientes y constantes contingencias de los últimos meses, desde el año pasado, ocurren debido a que el Jefe de Gobierno modificó las restricciones de circulación para autos de de más de 8 años, "devolviéndolos" a la circulación diaria, lo que ha provocado un aumento de contaminación por el tipo de autos a los que liberó, y en particular, porque también volvieron a las prácticas de venta ilegal de engomados.

Ambas situaciones, sumadas a otros factores, pareciera nos tienen en jaque ambiental, como no había ocurrido. Y es que ese chistesito de que finalmente sí pueden circular autos viejitos, después de décadas de decir lo contrario, comienza a causar estragos tan serios en materia ambiental, como de salud en lo social.

Pero eso sí, bienvenidos los votos que Mancera y otros creen que ganaron por darle a los propietarios de autos viejitos, lo que incluye muchas camionetitas empleadas para el comercio informal en el DF -y muchas de ellas provenientes del Estado de México-, el beneficio de circular sin restricción, a pesar de las tan trascendentes como evidentes muestras de contaminación que ello provoca... y como otros gobiernos estatales han hecho algo similar, y hasta con las mismas aspiraciones, pues entonces, es tiempo de señalarlos a ellos antes de aceptar su responsabilidad en esto, o mejor aún: antes de echar atrás esas modificaciones al programa anticontaminante vehicular, e invitar a todos esos que señala ha hacer lo mismo, en particular a uno de ellos, a ver si de esa manera no ganan votos... más votos y, además, bien ganados.

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