Con todo respeto

Cifras vemos, realidades no sabemos

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó un nuevo estudio en materia de percepción y estado de la seguridad en el país, en el que para empezar, cita que durante 2012 se cometieron 105 mil plagios, los que contrastan con los mil 317 registrados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública respecto de 2013

Según se informó, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública 2013 se realizó en 95 mil 810 viviendas de diferentes regiones del país, entre el 4 de marzo y el 26 de abril de 2013, para conocer la estimación de los delitos cometidos durante el año anterior.

Asimismo, se sabe que durante 2012 secuestraron a 288 personas al día en todo el país, de acuerdo con las cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2013, cifras que indican que del total de posibles secuestros cometidos en 2012, de acuerdo con las estimaciones del INEGI, únicamente se denunció 1.24 por ciento.

Curiosamente, el nuevo estudio del INEGI, la tercera Encuesta Nacional de Victimización, según ellos, incluyó un estudio inédito para conocer las cifras estimadas de secuestro y de desaparición forzada en el país; las cifras corresponden a los últimos 11 meses de la administración del gobierno federal encabezado por Felipe Calderón Hinojosa, y al primer mes de la gestión de Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con los resultados de la encuesta del INEGI, en 2012 se cometieron 4 mil siete casos de desaparición forzada, aunque ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sólo se denunciaron 718 casos.

El estudio fue presentado por Adrián Franco, y por Mariano Palma, del INEGI, quienes atendieron preguntas de los medios: “¿por qué hay tanta diferencia entre los registros administrativos de denuncias sobre desapariciones forzadas y de secuestros, contra la estimación de la encuesta?; la respuesta es sencilla: la naturaleza del delito hace que estos delitos tengan una cifra negra muy alta, prácticamente son delitos que no se denuncian”, explicó Franco.

“Tenemos algo muy novedoso, es una primicia a nivel mundial, que a través de encuestas no se ha acostumbrado, INEGI es el primero que lo hace y es en particular sobre dos delitos que afectan muy fuerte a la sociedad mexicana y que hay un requerimiento para que los midamos. Ambos tienen dos características: hay muy poca denuncia y es muy difícil medirlos por encuestas, ésa es la razón por la que no habían sido medidos previamente, estos dos delitos son la desaparición forzada y el secuestro”, señaló Mariano Palma del INEGI.

De acuerdo con los resultados de la encuesta, durante el año pasado se cometieron 27 millones 769 mil 447 delitos en todo el país, con un total de 21 millones 603 mil 990 víctimas. La cifra negra, cantidad de ilícitos que no se denuncia ante las autoridades, se calculó en 25 millones 573 mil 200, derivado principalmente de la desconfianza a las autoridades.

El INEGI estimó que el costo nacional a consecuencia de la inseguridad alcanzó la cifra de 215.2 mil millones de pesos, equivalente a 1.34 del Producto Interno Bruto (PIB).

“Lo que equivale a cinco mil 953 pesos por persona afectada por la inseguridad y el delito. Este total del costo se distribuye de la siguiente forma: 70 por ciento en pérdidas económicas a consecuencia del delito y 25.7 por ciento en gasto para medidas preventivas. El gasto en medidas preventivas en los hogares en México ascendió a 55.2 mil millones de pesos, como cambiar o colocar cerraduras, crecer bardas, cambiar puertas o acciones conjuntas con los vecinos”, agregó Franco.

El estudio reveló que la gente percibe como causas del delito la inseguridad, el desempleo, la pobreza, el aumento de precios, la corrupción y fallas en los sistemas de salud y educación.

En el periodo analizado se mantuvieron como cambio de hábitos, para combatir la inseguridad: el uso de joyas, dejar salir a los hijos menores, salir de noche, llevar dinero en efectivo y tarjetas de crédito o débito.

Por su parte, la encuesta indicó que los lugares en donde la sensación de inseguridad es mayor son: el cajero automático, el transporte público, las carreteras, los mercados, parques o centros recreativos, centros comerciales, al circular en automóvil y en el trabajo.

Nada más increíble que el hecho de que el INEGI esté intentando erigirse como una voz contrastante, institucional y al mismo tiempo cuasi gubernamental a modo, en materia de Seguridad Pública en el país. Y es que desde hace unos años, al comenzar el gobierno de Calderón, se había planteado darle una cambiada al organismo federal queriéndolo hacer ver como un órgano independiente del gobierno, cosa difícil de creer. Quizás, a través de este tipo de estudio esté intentándolo, pero por lo pronto, tal parece que no será suficiente con esto... pero gracias por los datos.

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