De Tácticas y Estrategias

Hillary, empieza el baile

No estaba registrada en la agenda que la Casa Blanca entrega día a día a la prensa. Se supo de manera accidental. Tras la revelación, vino la confirmación: “El presidente disfrutó de un almuerzo informal privado con la ex secretaria (de Estado) Clinton”.

La reunión se realizó el pasado 29 de mayo y en el marco de su regreso a los escenarios. Esta semana, la revista People publicó una entrevista con la ex primera dama que sirve como preámbulo a su nuevo libro de memorias Hard Choices

Hillary jura y perjura que su sonrisa de oreja a oreja se debe a que pronto —en el otoño— se estrenará como abuela. Pero los buenos políticos no salen al baile sin el cronómetro en mano. Se dejan ver en la pista en el momento justo.

Y Hillary lo sabe. Tanto, que ella misma abre la puerta a la posibilidad de regresar al 1600 de la avenida Pennsylvania. Y lo dice…sin decirlo: “Estoy preocupada sobre lo que veo que ocurre en el país y en el mundo. En los próximos meses pensaré más sobre el papel que puedo, o creo, que debería desempeñar”.

Hillary, a diferencia de la vetusta política mexicana donde  Fidel Velázquez recomendaba “no moverse para salir en la foto”, se toma las selfies que sean necesarias: “Tener una mujer presidenta es algo que me encantaría ver que sucediera, pero tendré que tomar mi propia decisión”.

Los demócratas necesitan un candidato fuerte para revitalizar al partido ante la baja popular que ha tenido Obama y ante la división entre los republicanos moderados, los conservadores y los ultras del Tea Party.

De acuerdo a una encuesta realizada por The Washington Post y ABC, 55% de los estadunidenses votaría por Hillary como candidata demócrata en 2016.

Los republicanos ya ensayan la puntería: un comité legislativo para investigar su papel en el ataque al consulado de EU en Bengasi, Libia, en 2012 o las insinuaciones, a través de su estratega Karl Rove, de que el accidente casero donde Clinton se golpeó la cabeza le dejó un daño cerebral. Extraño resulta también que, justo ahora, resucitara Monica Lewinsky.

Hasta Putin tiene palabras para Hillary: “Es mejor no discutir con las mujeres”.