Ante el espejo

Un nuevo Ariel

"Necesidad de que cada generación entre a la vida activa con un programa propio. Belleza moral de la juventud; su papel en la vida de las sociedades. Los pueblos más fuertes y gloriosos son los que reúnen las condiciones propias de la juventud... América necesita de su juventud".

Rodo, José Enrique; "Ariel".


A la juventud la distinguen muchas cosas, pero sobre todo una: la libertad. Ser joven además de ser una gran virtud -de goce y disfrute- es una gran responsabilidad –personal, familiar y social- que implica un mayor compromiso –con el futuro-; la negación de posibilidades es el mayor castigo para la juventud. Ahora -y desde siempre- una de las mayores deficiencias de la juventud es la madurez, llega en la mayoría de las ocasiones tarde, sucumbiendo al fracaso o de la manera más inesperada. Las generaciones "Y" o "Millennials" (1980-2000) y "Z" (2001-al presente) les distingue su tesón por la innovación, el ímpetu por la creatividad y su gran proclividad por la ciencia y la tecnología.

La juventud –afortunadamente- está llena de heterodoxias ideológicas y poliédricas personalidades, sin embargo, regularmente coincide en su rechazo integral de la contracultura sumida en la violencia, la pobreza, la desigualdad, el crimen, el desempleo, etc. son tópicos que preocupan y unen a la juventud para atender las problemáticas y resolverlas; la globalización plantea una juventud que reta seriamente al entendimiento por parte de sus predecesoras del mundo virtual, inteligencia artificial, etc. que tiende a la digitalización cada vez más automatizada.

Según la "Encuesta Nacional de Valores en Juventud 2012" que mide las percepciones de los jóvenes frente a la educación, los jóvenes de nuestro país están verdaderamente convencidos de las ventajas de estudiar una carrera profesional, pues el 83.5% considera como muy válido y meritorio el esfuerzo que implica el realizar estudios universitarios y el 56.8% señala que es la educación el factor más importante para poder conseguir un empleo. Los entrevistados consideran que la instrucción educativa es un verdadero motor de cambio social: a) 53.5% un buen trabajo; b) 17.6% un buen desarrollo profesional; c) 9.3% ganar dinero; d) 8.0% obtener conocimientos; e) 5.5% un buen desarrollo personal; f) 2.3% conocer gente-hacer relaciones; g) 1.4% la posibilidad de viajar; h) 1.2% tener prestigio e; i) 0.7% hacer amigos.

Vale la pena el hacernos un examen de conciencia, el redescubrirnos como personas y comunidad, a andar nuestros caminos y mirar el paisaje; para reflexionar sobre nuestro pasado, presente y futuro compartido. Hacer del ingenio de la época un motor que eleve el alma de la juventud hasta las mayores alturas intelectuales. La juventud en general, pero particularmente las generaciones "Y" o "Millennials" y "Z" sólo necesitan de una política pública a manera de institución que posibilite su transformación, mejora continua y compromiso con la excelencia y la calidad. A mediano y largo plazo será la mayor inversión, México y el mundo lo agradecerán. El gran "hispanoamericanista" José Enrique Rodó en su obra "Ariel" manifestó que su estado ideal era "la divina religión del pensamiento", vale la pena releer su obra porque quizá vuelva a provocar un nuevo despertar de conciencias para bien de la juventud; como sucedió hace más de un siglo.