Ante el espejo

El bisabuelo de la patria

La cultura mexicana, tiene cuatro sustantivas raíces sanguíneas que produjeron el mestizaje: blanca, negra, amarilla, e indígena. Por la primera nos referimos a los peninsulares de España, tanto andaluces como de otros reinos pero, también a los de sangre mozárabe. La segunda, los cientos de miles de esclavos africanos que llegaron a la América Septentrional sojuzgados por el comercio de la esclavitud. En cuanto a la tercera, vale la pena recordar la ruta marítima de la "Nao de China" que hacía escala en el territorio –español- de las Filipinas con destino final en el puerto de Acapulco. Ese vínculo comercial dejó cientos de descendientes asiáticos en la costa del pacífico mexicano. La cuarta raíz son los millones de habitantes que construyeron las decenas de magníficas civilizaciones mesoamericanas, iniciando con la Olmeca, pasando por la Tolteca, Teotihuacana, Maya, Mixteca, Zapoteca, Totonaca, Tarasca, Purépecha, Tlaxcalteca, etc., culminando con la Mexica o Azteca, todas ellas asentadas en el territorio después conquistado que se denominó "La Nueva España".

Nuestro país, los Estados Unidos Mexicanos –mejor conocido como México- tiene una población actual de más de 112 millones de personas, todos ellos herederos de un sincretismo cultural milenario y, de procesos históricos de gran calado. Si bien es cierto, el cura Miguel Hidalgo y Costilla es el padre de la patria, el abuelo lo es Fray Servando Teresa de Mier, entonces, el bisabuelo es el jesuita Francisco Xavier o Xavier Mariano Clavijero, mexicano universal que dominó el náhuatl, otomí, mixteco, castellano, latín, griego, hebreo, entre otras lenguas; estudió en los colegios jesuitas San Jerónimo y San Ignacio de Puebla, en el noviciado de Tepotzotlán, se graduó de San Ildefonso, dio clases en Guadalajara y Morelia, en esta última fue maestro de un joven llamado Miguel Hidalgo y Costilla. Su filosofía fue racional y moderna, de teología escolástica sólida y de un profundo conocimiento general-universal.

Fue el 13 de junio de 1780, hace justo 234 años que salió a la luz la obra "Storia Antica del Messico" del propio Clavijero, una de las más grandiosas aportaciones intelectuales sobre el pasado prehispánico, en el que, en siete libros y seis adendas diserta sobre la grandeza de nuestra herencia indígena: su cosmogonía antropológica; sus relaciones sociológicas; sus manifestaciones artísticas; su descripción geográfica; las expresiones de poder y gobierno; su legado religioso; etc. El Doctor Clavijero conoció la vida y obra científica de Newton, Bacón, Leibniz, Descartes, por recordar sólo a algunos; también estaba ilustrado históricamente sobre Sahagún, Motolinia, Torquemada, Mendieta, Muñoz, Chimalpain, Tezozomoc, Ixtlilxocitl, entre otros; fue un ilustrado del siglo de las luces, basta leer su obra para darse cuenta del rigor metodológico empleado. Colaboró en el forjamiento de conceptos hoy bastante comunes como indigenismo, guadalupanismo, patriotismo, nacionalismo y por supuesto, mexicano, entre muchos otros.

Clavijero con su "Storia Antica del Messico" se ubica en la órbita mundial con uno de los logros intelectuales y científicos vastos de nuestra historia para la humanidad, demuestra el auténtico y verdadero amor a la tierra que lo vio nacer, fomentó la pertenencia y el rumbo de nuestra mexicanidad. Después de él los jesuitas, firmaban no sólo como "SJ" sino como mexicanos.