Ante el espejo

Productividad y competitividad electoral

La era de la globalización demanda de las entidades públicas y privadas su mayor esfuerzo, traducido éste en la optimización de oportunidades, la diseminación de análisis y soluciones y la simplificación de los procesos. Utilidad, productividad y competitividad desarrollan un valor de intangibilidad a las entidades públicas y privadas comprometidas con la modernización, eficacia y transparencia. El estar a la altura de los mejores del mundo y marcar la pauta mediante procesos de la calidad ilumina nuestra democracia constitucional.

El Consejo General del IEEM aprobó el 5 de agosto los informes de resultados y el dictamen consolidado del OTF sobre el origen, monto, volumen, aplicación y destino del financiamiento que ejercieron los partidos políticos durante el 2013.

Este proceso implicó la planeación, implementación y resolución de información bajo criterios en los que deben privilegiarse las disposiciones constitucionales, convencionales, legales, jurisprudenciales y reglamentarias, acompañadas de análisis jurídicos, financieros, contables, administrativos y técnicos de los más 336 millones de pesos de ingresos y 293 millones de pesos de gastos de los institutos políticos.

Como tópico fundamental de la administración electoral, orgulloso de la certificación del Sistema de Gestión de la Calidad bajo la norma ISO 9001:2008 con que cuenta el OTF, afirmo que patentizamos con éxito una vez más el cumplimiento de objetivos trazados. Producto de la relación interinstitucional con diversas entidades, se superó 46 ocasiones el secreto fiscal y 58 veces el secreto bancario, sin demérito de las 119 confirmaciones de operaciones con personas físicas y morales que celebraron algún acto con los partidos políticos.

Esta función eminentemente activa que realiza el OTF bajo una visión panorámica e integral del proceso de revisión a un ejercicio anual, tiene el propósito de salvaguardar los principios de certeza y seguridad jurídica, trazando una línea metodológica –Plan Maestro de Fiscalización Electoral– que de manera precisa describe un esquema con elementos objetivos cuyas desviaciones merecen vigilancia por el ente fiscalizador, atento a los principios de información, publicidad, responsabilidad, transparencia y rendición de cuentas.

El escrutinio a la función fiscalizadora es permanente. Todos los informes de resultados y dictámenes consolidados son la ocasión para probarnos y demostrar la fortaleza de nuestros argumentos a la luz de la evaluación que de los mismos realizan los Consejeros Electorales, partidos políticos y la opinión pública. Los actos del OTF no se circunscriben a la determinación de irregularidades, más allá de eso generamos información que incluye el estudio de cambios porcentuales comparativos (análisis horizontal de estados financieros), relaciones de cada partida con montos base (análisis vertical), que muestran la situación financiera de los sujetos obligados y les permite contar con insumos de proyección en la toma de decisiones a través de sus porcentajes de tendencia.

El rumbo de la función fiscalizadora tiene tres constantes estructurales: modernización, eficacia y transparencia, que se alcanzan cuando los procesos de fiscalización están influidos por las tecnologías de la información. La revisión al financiamiento público y privado de los partidos políticos en 2013 fue realizada por medio de un software especializado que armoniza los procedimientos de auditoría, cuestión medular en la implementación del Sistema de Gestión de Seguridad de la Información bajo la norma ISO 27001.

La conjunción de las tres constantes origina informes de resultados y dictámenes consolidados cuya convicción argumentativa logra la confirmación por las autoridades jurisdiccionales y prueba que en el OTF somos partícipes del trinomio de la utilidad, productividad y competitividad electoral.