Ante el espejo

Matemáticas para la felicidad

El progreso y éxito del ser humano sobre la faz de la tierra se deben a las matemáticas y sus fórmulas; la diferencia sustancial entre nosotros y el resto de los animales la marca el inicio y desarrollo de la "racionalidad" en el lado izquierdo del cerebro, aunque también la estimula y controla el lado derecho, preponderantemente de naturaleza emocional. El medir y contar originó la idea del número, entonces la humanidad comprendió que interpretar el lenguaje del universo por medio de las matemáticas le permitiría vivir mejor en sociedad. Fue entonces cuando los sistemas matemáticos (conceptos y definiciones abstractos) fueron una extensión de nosotros para con el espacio-tiempo a través del lenguaje verbal (7%) y no verbal (93%); así, pautas y secuencias, espacio y cantidad, distancia y número, dan razón y sentido de nosotr@s ante y para el universo, y el calcular significó la diferencia entre vivir o morir, la pobreza y la riqueza o entre el fracaso y el éxito.

La historia de la civilización demuestra que la alimentación, la educación, la salud, etc. son elementos fundamentales para una vida noble y feliz, pero que a la vez, son condiciones de muy difícil alcance por sus altos costos, pues la pobreza y la desigualdad son una constante en la evolución humana, en vez de ser una variable excepcional. Los recursos materiales son limitados, pero haciendo un uso racional y prudente de ellos es viable optimizarlos para todos. Por el contrario, los recursos humanos pueden ser infinitos, puesto que con instrucción, tiempo y energía es totalmente posible transformar sin favoritismos ni caprichos nuestra aldea global. Esta es la auténtica y mayor batalla de nuestra generación.

En pleno siglo XXI nos negamos a ver lo evidente: estudios de los mejores centros educativos del orbe demuestran con absoluta verdad que aquellas personas con estudios que impliquen disciplinas matemáticas como la ingeniería, arquitectura, economía, física, astronomía, viven no sólo más sino mejor. Pues en la mayoría de las decisiones de su vida toman en cuenta la planeación, la organización, la dirección y el control ya que evalúan sus oportunidades, analizan sus posibilidades y finalmente aciertan con la mejor solución a su alcance. Por eso es indispensable que en nuestra sociedad pos-moderna –aldea global- optemos cada vez más por comprometernos con conceptos y definiciones matemáticas.

Las matemáticas son un arte, desde los magníficos sólidos platónicos, la maravilla de la sección aurea, los excelsos poliedros regulares, que para Pitágoras la justicia era vista como tal pues era el resultado de "...lo igual multiplicado por lo igual, al número cuadrado..." que afortunadamente nos acompañarán por siempre, y que bien diría en "A la Divina Proporción" Rafael Alberti: "...misteriosa fontana de mesura que el universo armónico origina... tu canto es una esfera transparente...". En estos tiempos es indispensable socializar cada vez más disciplinas como la administración, contaduría, finanzas y actuaría ya que nos brindarán mayor organización interna, de negocios, registro, disposición de transacciones, optimización de recursos y mayores beneficios futuros.

Finalmente, las matemáticas conllevan a la vigilancia y "buenas prácticas" de todos los seres humanos como "comunidad global", lo que implica una enorme corresponsabilidad, tanto de los individuos ya traídos al mundo, como de los que están por llegar a él; paternidades-maternidades como reproducción altruista de cuidados solidarios. Debemos potenciar al máximo el número de acciones filantrópicas a fin de sumar y multiplicar la felicidad.