Ante el espejo

Evolución y vida humana

Queda claro para tod@s que la "vida inteligente" alcanzó su mayoría de edad cuando solucionó su propia existencia, sin embargo, lograr la madurez es un tema más complejo; pues el mundo y la gregariedad convergen en: a)"propósitos biológicos" como por ejemplo -un órgano del cuerpo- la nariz tiene como función respirar y; b) "propósitos intencionales" como –creador y creatura- un barco que tiene como función navegar. Ambos derroteros de la vida y de su evolución.

En el universo reina la simplicidad y no la organización compleja de la humanidad, en el que se aprecia mucha información y poca formación. La vida vegetal y animal, la materia, el tiempo y el espacio, durante miles de millones de años se han desarrollado con fluidez y normalidad. Por el contrario, desde el surgimiento regular de los hombres, a partir de la última glaciación (aproximadamente hace 10,000 años), clanes y tribus se convirtieron en gigantescas sociedades. Irregulares y complejas organizaciones dificultan la convivencia genuina y feliz.

La selección natural, favorece mediante la tendencia de desarrollar los genes controlan la supervivencia de tal forma que hacen mejor uso de su entorno. No olvidemos que como animales nuestro instinto, funciona como máquina independiente y egoísta, aminorando el efecto cuando nos convertimos al mundo gregario y social, particularmente familiar; pues el parentesco esta fundamentalmente compuesto de genes en proporciones similares y análogas.

Los replicadores genéticos (ADN-ARN) están en usted y en mí, ellos nos han creado: corporal y espiritualmente. La preservación es el fin primordial de nuestra existencia primigenia. Somos máquinas de supervivencia de apariencia variada, tanto en el aspecto exterior como en el interior, pero para prosperar en el mundo debemos construir una serie de herramientas protectoras mediante los cuales podamos hacernos cargo de nuestro entorno: controlarlo y coordinarlo.

Conceptos milenarios como los de masculinidad y feminidad, u otros más recientes como el machismo invisible, heterosexualidad impuesta, en fin, asuntos de sexo-género que han evolucionado en la interacción social moderna, refleja la sorprendente adaptabilidad del ser humano hacia su propia transformación, y también demuestra, la enorme propensión que como animales racionales y políticos tenemos de vivir en grupos.

Nos caracterizamos psicológicamente con tres grandes personalidades reflejadas en nuestro actuar: a) racionalidad, b) emocionalidad y c) visceralidad; la selección natural del carácter y el temperamento reflejan preponderantemente uno de éstos tres rasgos en nuestro comportamiento bio-psico-social. Hacemos uso de estos mecanismos en nuestra interacción diaria y permanente en el mundo, habilidades perfeccionadas o impericias burdas, que nos alejan o acercan altruistamente o nos alejan negativamente de nuestro entorno. Transmisión cultural, procesos científicos y evolución genética se intercalan y producen el éxito -estrategia y táctica- de la cooperación.