Ante el espejo

Evaluación de las políticas sociales

La evaluación de las políticas sociales interesa para medir la asertividad de las instituciones públicas en el mejoramiento de las condiciones de bienestar. Aunado a ello, es importante dimensionar el impacto a través de otros factores como son las tasas de retorno de inversión social. Recientemente The New York Times realizó el análisis de la política de intervenciones tempranas en el cuidado de la niñez en los Estados Unidos de América, encontrando que por cada dólar invertido se obtienen beneficios equivalentes a 5.75 dólares. Nuestro país no cuenta con datos parecidos en ninguno de los órdenes de gobierno.

Los resultados sobre la medición de la pobreza presentan un corte al 2012. Es decir, no existe todavía información respecto a los avances del gobierno actual, que ha enfocado sus baterías a la aprobación de las reformas estructurales con el objetivo de que éstas incidan en el mejoramiento de la calidad de vida de los mexicanos. Precisamente el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) es ahora un órgano autónomo y autoridad competente para realizar análisis válidos sobre la pobreza en términos de la Ley General de Desarrollo Social.

Qué es ser pobre tiene diversas acepciones. En Suiza la Oficina Federal de Estadística Helvética publicó en 2013 que ser pobre significa tener ingresos por persona inferiores a 1,950 euros mensuales, o una pareja con dos hijos que ingrese menos de 4,124 euros al mes. Por su parte, el INEGI consideró que una persona está en el umbral de la pobreza cuando su ingreso mensual es menor a 800 pesos en zonas rurales y 1,120 en zonas urbanas. Las disparidades son gigantescas.

De acuerdo con los "Resultados de la Medición de Pobreza 2012" de la SEDESOL, el 45.5 por ciento de la población de nuestro país se encontraba en situación de pobreza, lo que equivale a 53.3 millones de mexicanos, de los cuales 41.8 millones estaban en pobreza moderada y 11.5 en pobreza extrema. El Estado de México presenta una tasa de 45.3 por ciento de la población en pobreza y 5.8 en pobreza extrema.

A nivel global, el informe de la OCDE "Todos a bordo: haciendo posible el crecimiento incluyente", señala que en México el 18.5 por ciento de la fuerza laboral no tiene el ingreso suficiente para cubrir sus necesidades prioritarias.