Ante el espejo

Educación y equidad de género

Esta semana fue presentado el informe "Panorama de la Educación 2014" de la OCDE. En el mismo, la organización que agrupa a 34 países proporciona datos sobre la estructura, las finanzas y el rendimiento de los sistemas educativos. En el caso de México, el documento se presenta con un entorno prometedor producto de la Reforma Educativa aprobada en los albores del sexenio, pero con escenarios caracterizados por los paros de labores, toma de casetas de peaje y aeropuertos por parte de la disidencia magisterial en algunos estados.

En la aplicación de la prueba PISA nuestro país registró avances, pues en 2012 los estudiantes obtuvieron en promedio 413 puntos en la evaluación de matemáticas, 28 puntos más respecto de 2003, lo que al mismo tiempo representa una disminución de la proporción de estudiantes que no lograron el nivel de competencias básicas en dicha materia, que pasó de 66% a 55%. No obstante, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres continúa siendo un tema que merece mayor atención.

El informe detalla que en la mayoría de los miembros de la OCDE los hombres obtienen puntajes más altos que las mujeres. En el caso de México, la diferencia es de 14 puntos, mientras que el promedio en la organización es de 11. La situación no es del todo adversa, ya que fuimos de los pocas naciones en los que tanto hombres como mujeres mejoraron su rendimiento, 30 y 26 puntos más respectivamente, en comparación con 2003.

En el ámbito laboral las cifras no son nada halagüeñas. 44% de las mujeres mexicanas con educación por debajo de la media superior tienen empleo, mientras que los hombres con el mismo nivel educativo lo tienen en 88%; 56% de las mujeres con educación media superior tienen empleo en comparación con 91% de los hombres; en el nivel superior las cifras tienden a equilibrarse, pues 72% de las mujeres con estudios profesionales tienen empleo por 88% de los hombres.

Las perspectivas de equidad de género en el campo laboral nos muestran que cuatro de cada 10 mexicanas mayores de 14 años forman parte de la población económicamente activa. En este rubro, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo indica que 62% de las mujeres opinan que no tienen el mismo reconocimiento que los hombres en el campo profesional. En 2013 la firma de recursos humanos Adecco publicó un estudio, según el cual 2 de cada 10 mujeres no se consideran exitosas. De éstas, 59% lo estima así por la falta de oportunidades laborales y un 22% por la preferencia de género para ciertas posiciones.

En materia electoral, las mujeres apenas obtuvieron un logro como no lo conseguían desde el establecimiento del voto femenino, me refiero a la paridad de género en las candidaturas a legisladores federales y locales.

La reducción de las brechas depende en gran medida de políticas públicas que permitan a las mujeres alcanzar su verdadero potencial, reduciendo con ello las adversidades que se acentúan cuando a la condición femenina se le agrega el ser indígena, la pobreza o el embarazo cuando son adolescentes. Las dimensiones de la equidad de género se traducen en el impacto que tienen las mujeres en las decisiones sobre los derechos que deben respetárseles y la influencia de ellas sobre cómo la comunidad debe hacerlo. Es muy importante que como usuarios de esta información diseñemos a nivel estatal y nacional mejores modelos de políticas públicas que fomenten el tejido social y la cultura en general, aunado a que esto tendría como consecuencia la reducción de la pobreza y la desigualdad. Para que así nuestro estado y nuestro país se consoliden como auténticos ambientes de abundancia.