Los perros de La Condesa

“Ubicación, ubicación, y ubicación” Alguna vez escuché que tal frase era el mantra para la valuación de inmuebles en la industria de bienes raíces de uso comercial. Suena lógico. Los edificios comerciales no venden o rentan sólo espacio, sino una ubicación dónde existe un cuantioso tránsito de personas, de posibles clientes para las tiendas ahí establecidas.  Ésta es una razón de aglomeración que lleva a los comerciantes a instalarse en la plaza del pueblo o en el Mall citadino.La hipótesis de localización geográfica como impulsor de la aglomeración de personas, de capacidades y de recursos, también es el fundamento de la teoría de mega regiones y de clústeres industriales. No obstante, la dinámica ubicación-aglomeración empezó a ser cuestionada desde la llegada de Internet. Recuerdo, y cito de memoria, el argumento de Thomas Friedman, escritor y columnista en The New York Times, quien en su libro “La Tierra es plana” afirmó que para las posibilidades y oportunidades de cualquier individuo la geografía ya no sería destino, pues independientemente del lugar en que nació y vive, tiene ya a su disposición el mundo entero a través de Internet. Un argumento cuyo razonamiento es similar al de aquellos futurólogos de negocios que predijeron que las tiendas on-line sustituirían completamente a las tiendas hechas de ladrillo.Luego vino el contraargumento del escritor y académico Richard Florida, quien en su libro “Las Ciudades Creativas” demostró que el mundo no es plano, y que la ubicación geográfica, no obstante la aparente ubicuidad que nos proporciona Internet, es y seguirá siendo determinante, porque un gran porcentaje de la riqueza, del conocimiento, de las ideas, de las opiniones, e incluso de los movimientos de protesta social, se localizan en pocas regiones del mundo, que además tienen alta concentración demográfica.Los estudiosos de los fenómenos masivos en las redes sociales (Christakis y Fowler en su libro “Conectted”, o el mismo Malcom Gladwell en su libro “The Tipping Point”) han subestimado, a mi juicio, la relevancia de la ubicación geográfica en la dinámica de las redes sociales virtuales. Le han otorgado mayor importancia a “La influencia, la conectividad, y la capacidad de dispersión” de ciertos nodos, asuntos, o individuos en tales redes.Pero la geografía, la proximidad sicológica, y la aglomeración demográfica tienen y siempre tendrán un alto peso en la propagación y en el carácter masivo de ciertos temas sobre muchos otros dentro de las llamadas redes sociales.Es sarcasmo, por supuesto. Hay otros ejemplos, estos sí de tremenda seriedad, dolor, y reflexión que no deseo mencionar en esta columna. Pero esa es la razón por la cual pareciera que la concentración de mascotas extraviadas y de personas tan preocupadas por ellas en las redes sociales, es mayor en La Condesa de la Ciudad de México que en todo el territorio nacional.


@hhramos