La parranda de mi vecino

El libro me lo regaló Carlos Castañón. Y me agarra en un momento que llamo ciclo de búsqueda aleatoria. Me explico: Quienes acostumbran leer confiesan diversas formas de lectura; algunos tienen varios libros abiertos y brincan de uno a otro. Otros se concentran en un sólo libro hasta que terminan de leerlo, subrayando incluso las ideas importantes y haciendo anotaciones al margen. Los hay que absortos, pasan la noche en vela sumergidos en un texto.
Personalmente tengo ciclos, y el sistema de mantener la lectura de varios libros lo utilizo cuando estoy en búsqueda de ideas, cuando siento esa necesidad de encontrar nuevos conceptos y perspectivas tan útiles que incluso sirvan para ironizar sobre asuntos cotidianos.
Ahora mismo traigo cinco en curso: 1.- El Gran Reset de Richard Florida (Regalo de Carlos) 2.- David vs. Goliath de Malcolm Gladwell. 3. - What scientific concept would improve everybody›s cognitive toolkit? John Brockman, compilador de Edge.org. 4. - El Materialismo Histérico de Xavier Velasco, y 5. - Memorial del Engaño, de Volpi.
Es frecuente la queja (Ahora también en Twitter) sobre vecinos ruidosos. Sí, esos vecinos que a las tres de la mañana berrean, que aúllan en un alcoholizado Karaoke trasladando al plano auditivo la aberración visual de un mal Selfie.
Pero… ¿Por qué sucede esto? Los libros que ahora leo no hablan de vecinos parranderos, pero quizás sus ideas nos pueden ayudar a aproximar las razones últimas de tal fenómeno. Aquí algunas:
Richard Florida introduce el concepto de “Solución espacial”. Esa manera en que las sociedades, de acuerdo al tipo de producción económica predominante, organizan la vivienda y la conceptualización urbana. Pone como ejemplos los suburbios y los modernos complejos de departamentos y casas unifamiliares, ambas son soluciones habitacionales (espaciales) de la era industrial, donde el trabajo se concentra en fabricas y oficinas, y las personas vivimos agrupadas en ciudades dormitorio, rodeados de calles hechas para que circule preponderantemente el automóvil.
Tres ideas más sirven para entender el fenómeno del vecino rockstar: La sincronización social, la proxémica, y la cronémica. La primera se refiere al paradigma económico de separar, uniformar, y etiquetar espacial y temporalmente la producción, el trabajo, el ocio, y la convivencia familiar. La proxémica es el uso y la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de su intimidad personal; y de cómo y con quién lo utiliza. Y la cronémica es la percepción, estructuración y uso del tiempo (calendario, horario, vida). En la era agrícola nadie se quejaba del ruido nocturno de los vecinos, y quizás, sólo quizás, el próximo Gran Reset económico traiga consigo alguna solución de fondo.


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