La Universidad de los amigos

Había intentado llamarle “Abordaje Sistémico” pero no sentía que este término diera cuenta del poder transdisciplinario de la idea. Quise también llamarle “Enfoque Holístico” pero tal adjetivo ya es propiedad de los Spas y de sus chamanes del bienestar. Tampoco me gustaba “Perspectiva Integral” porque suena a pan Bimbo. Tenía pues un problema: no sabía cómo nombrar o cual palabra precisa utilizar para explicarme y explicar una idea. Pero hoy encontré la palabra, y cuando se encuentra la palabra exacta las ideas se ordenan, se aclaran, se revelan y también se rebelan contra sus limitaciones.La palabra es Consiliencia, y significa “La disposición y la voluntad de unir los conocimientos y la información de distintas disciplinas para crear un marco unificado de entendimiento”  La primera persona que escribió de la Consiliencia fue William Whewell en 1840. La definió como un “saltar juntos” en el conocimiento mediante la conexión de sucesos y de teorías basadas en hechos desde varias disciplinas para crear un terreno común de explicación. No recuerdo ahora mismo si Thomas Kuhn utilizó la palabra en su “Estructura de las Revoluciones Científicas” pero es claro que la consiliencia juega un papel relevante en esos tremendos avances paradigmáticos de la Ciencia que señalaba Kuhn en su libro.¿Por qué es importante la consiliencia? Porque el mundo es complejo y no puede entenderse sólo con los retazos de comprensión y entendimiento que las disciplinas especializadas nos proporcionan. Más claro: La especialización académica y profesional es deseable y hasta necesaria, pero es insuficiente, pues el especialista corre el peligro de estancarse en un dogma, con un conocimiento fragmentado y sesgado. Recurro aquí al refrán popular: “Aquel que solo aprendió a usar el martillo a todo le ve cara de clavo” ¿Qué podemos hacer para ser consilentes? Existen varias formas, la obvia es interesarse por leer de todo. Otra es viajar, conocer el mundo y ser como decían nuestros abuelos “un viajero pata de perro”. Existe otra forma que también nos haría más sociables; es tener amigos que se dediquen a diferentes profesiones y a las más diversas disciplinas, y escucharles atentamente en su sabiduría y en sus puntos de vista. Me refiero a la que yo llamo “La Universidad de los amigos”  Ese grupo de amigos y de conocidos que son muy buenos en lo que hacen y de los cuales aprendemos siempre. 


 @hhramos