Toda verdad perecerá

“Nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira” La frase es de Shakespeare. ¿O es de Calderón de la Barca? ¿O es del poeta Ramón de Campoamor? ¿La frase expresa una verdad o nos dice una mentira? ¿O también depende del color de la pantalla del iPad con que se lea? ¿Es esta paradoja hija del relativismo cognitivo? ¿O es sólo hijastra del subjetivismo escéptico?
Alvin Toffler (El cambio de Poder. 1995) adelantó el concepto de ¨Consumariado Intelectual´ Una especie de proletariado mediático. Ese consumidor acrítico de ideas, como exponente de la nueva clase oprimida. Toffler, también, habla de los llamados constructores de la verdad, aquellos grupos de interés y de poder que controlan el debate público y publicado, que construyen verdades y urgencias.
Los seres humanos hacemos inferencias y sacamos conclusiones inexactas muchas de las veces. Solemos utilizar al menos cinco, por llamarlos de algún modo, “Filtros de la Verdad”
1.- El Filtro de la Confianza: Tenemos como verdad algo que nos dice una persona querida, o a la cual consideramos de confianza; no importa si habla de oídas (se lo platicó el primo de un amigo) o no tiene experiencia alguna en el asunto tratado. Esta es una falacia de la lógica inversa, pues si bien es probable que nos mienta aquel en quien no confiamos, no resulta por ello más probable que en quien sí confiamos tenga siempre una verdad que decirnos sobre cualquier asunto.
2.- El Filtro de la Popularidad. Tomamos como verdad a aquello que todo mundo dice, sabe, o conoce. Al respecto, habría que recordar que la mayoría de las certezas que han sostenido las generaciones que nos preceden, históricamente han resultado erróneas, (La tierra no es plana) Luego entonces, es sano reconocer que existe una muy alta probabilidad de que nuestras certezas sean también equivocas.
3.- El Filtro de lo Científico: Aceptamos como verdad aquello que viene con un ropaje “científico” Aquí vale citar a Carlo Rovelli, investigador y físico teórico: “Un concepto que causa estragos entre la opinión pública es la noción de ´científicamente probado´ Se trata de un oxímoron. El fundamento mismo de la ciencia es dejar la puerta abierta a la duda. La ciencia avanza sólo cuando se entiende que debemos seguir cuestionando nuestras premisas y nuestras conclusiones. Un científico nunca tienen la certeza final de nada”
4.- El Filtro del Dogma Personal: Consideramos verdad aquel ámbito de fe y de principios que hemos elegido o nos fue inculcado desde la niñez, encuadramos y percibimos la realidad desde una mitología de prejuicios, reduccionismos, actitudes primarias, y sesgos personalísimos, que por lo demás, nos hacen ser precisamente quienes somos.
5.- El Filtro de la Celebridad: Algunos tienen como verdad algo que se publica en prensa o dice una celebridad televisiva como Aristegui, Loret de Mola, o Ferriz de Con. Perdón el exabrupto, pero ahí sí estaríamos muy jodidos…


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