Pedir Prestado

Tomo de mi biblioteca tres libros: Finanzas Corporativas de Ross, Westerfiel, y Jaffe.  Principios de Inversiones de Bodie, Kane, y Marcus; y Finanzas Multinacionales de Eitman, Stonehill, y Moffett.
Suman 2,489 páginas, y están plagadas de números y formulas. Pero ruego al lector no especialista seguir leyendo. Ofrezco aquí sintetizar algunos consejos útiles que estos libros nos enseñan.
Pedir prestado puede ser conveniente o puede resultar desastroso. Básicamente depende de cuatro cosas: 1) La deuda es buena cuando su destino sea un activo que producirá con mucha seguridad más dinero que el importe y el costo de la deuda.
2) Es buena cuando la periodicidad en los flujos de dinero producidos por este activo es más ágil que la periodicidad de las obligaciones de pago. 3) Es buena cuando el activo es susceptible de ganar plusvalía con el tiempo, y por el contrario, la deuda principal es susceptible de disminuir por efectos de la inflación. 4) También es buena si el costo de los intereses es fijo, o menos susceptible de aumentar ante desordenes económicos, esto comparativamente con el aumento en los rendimientos del activo.
Nunca es lo mejor para un negocio pedir prestado para fiar sus productos, a menos que el margen de ganancia neta sea tan amplio que pueda soportar un porcentaje de clientes morosos. Tampoco es recomendable pedir financiamiento en dólares si el negocio no los genera.
Aun cuando siempre es conveniente para un negocio tener dinero en bancos, tenerlo ahí significa dejar de ganarlo. Porque si alguien tiene un buen negocio, ¿Qué sentido tiene colocar los excedentes prestándolos a un banco?
No existe inversión que otorgue ganancias seguras. Existen inversiones bancarias llamadas de “renta fija” que seguramente otorgan un interés previamente pactado, pero esta tasa de interés puede resultar menor que la inflación, por lo cual la ganancia tampoco es segura.
Muchos de los que invierten en Bolsa de Valores afirman que no ganan por vender caro, sino por comprar barato. Entran a comprar al mercado cuando la mayoría tiene miedo, y venden cuando las mayorías entusiasmadas vuelven a comprar aumentando los precios. Para ellos ganar es solo cuestión de tiempo.
Una cosa más: En Excel todos los negocios se ven perfectos. No haga tanto caso a las llamadas “corridas financieras” los números son solo supuestos basados en premisas que debemos siempre cuestionarnos al límite.  En mis 25 años de experiencia, ningún financiero confiable habla con números o con formulas apantalladoras, por el contrario, habla con claridad y con sentido común. Nunca resulta conveniente invertir en algo que no puede ser explicado con sencillez.


 @hhramos