Famosos casos de fraude

Subo a mi biblioteca y hurgo para encontrarlo. Precisamente un libro de aquellos que la editorial Reader´s Digest regalaba o vendía a sus suscriptores. El libro tiene cuarenta años conmigo, y es un compendio con 39 historias sobre famosas estafas de cuello blanco. Ingeniosos pillajes cometidos por singulares personajes.  Como Charles Ponzi, un genio inmigrante quien en 1919 llegó a Boston para inventar “las pirámides”. Viejo truco financiero que consiste en atraer incautos inversores prometiendo rendimientos fabulosos. O aquel par de carpinteros irlandeses, quienes en una alegre borrachera urdieron el plan de buscar inversionistas para un tan megalómano como imposible proyecto: serrar para dividir la isla de Manhattan. Lo increíble es que convencieron a cientos de personas a darles todo su dinero.O la Doctora Drown, quien en 1952 aseguraba poder curar con “Naturopatía”  a los 35,000 pacientes terminales que logró engañar diciéndoles que sanarían únicamente si escuchaban su programa radiofónico. Y Alsseo Dossena, un modesto cantero quien desde su taller en Florencia esculpía obras de tal calidad artística, que luego eran traficadas como costosas piezas del Renacimiento a los museos de Nueva York, Berlín, Múnich, Paris, y Cleveland; por los caballeros Fasoli y Pallesi, dos elegantes y labiosos bribones que se autodenominaban “Expertos Inversionistas en Arte”Y James Adisson Reavis. Un tipo con aspecto de virrey, quien en 1881 se presentó en Phoenix a reclamar la propiedad de todas las tierras y aguas del hoy estado de Arizona. Pues según los ajados documentos que llevaba consigo, él era barón de la orden de “Los Colorados”, descendiente directo y heredero universal de Don Miguel de Peralta, primo consanguíneo del Rey Fernando de España, Caballero de la Orden de Carlos III, y gentilhombre de Cámara. Se dio la gran vida durante los siete años que dilató en los tribunales de comercio y propiedad impugnar su impostura.Es curioso que con el tiempo las historias de bribones se prestan a ser recordadas incluso con cierto humor. Pero es imposible dejar de pensar que se trata de personajes que engañaron para empobrecer a mucha gente, y que actualmente siguen existiendo personas con esa habilidad para enriquecerse defraudando a otros.Como Javier Villarreal, ex tesorero de Coahuila quien falsificó documentos oficiales y está preso en Texas por lavado de dinero. O Carlos Romero Deschamps, dirigente sindical petrolero y legislador priista, quien lleva una vida de magnate a costa de robar la riqueza petrolera. 


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