Candidatos obedientes

La partidocracia es una malformación de la democracia. Probablemente la más grave. Los politólogos caracterizan la partidocracia como una desviación del papel que corresponde a los partidos políticos en una democracia representativa. Son cuatro los síntomas que permiten diagnosticarla.1. Monopolio de candidaturas. Los partidos tienen la exclusividad de las nominaciones para cargos de elección popular. La postulación de candidatos es considerada como negocio exclusivo de los partidos. Una especie de “monopolio político” que se arrogan; y de esa manera se indigestan de un enorme poder excluyente, (la posibilidad de excluir a los ciudadanos de su derecho a ser electos). Esto les permite garantizar sus intereses y sus prebendas; postulando para cargos públicos a individuos obedientes que nunca cuestionarán a su partido y a los gobiernos emanados de su partido.2. Control sobre representantes electos: El nivel de disciplina partidaria al que son sometidos los representantes electos se convierte en otro indicador del nivel de partidocracia en un régimen político.  La mayoría de las Constituciones de América Latina tienden a garantizar la independencia de los legisladores. No obstante, la práctica de la actividad legislativa, especialmente por la diversidad y complejidad de temas que llegan al conocimiento de cada diputado, hacen que la seudoeficiencia de las fracciones legislativas sea un sustituto de la verdadera eficacia legislativa. Por eso vemos diputados despistados que presumen de “producir muchas iniciativas” como si tortillas fueran.Los diputados de una fracción deben “seguir la línea” del partido en prácticamente todas las decisiones que deban tomarse. Lo normal es acatar la disciplina partidaria ignorando los intereses de los electores.3. Patrimonialismo partidarista: Una de las características más criticadas de los partidos políticos son sus prácticas patrimonialistas, entendidas como los diversos mecanismos mediante los cuales hacen uso de su posición para apropiarse y repartirse el dinero de los contribuyentes.A esta práctica de los partidos corresponde una “disciplina partidista” en la cual la militancia es un medio para conseguir empleo y beneficios por parte del gobierno.Se ingresa al partido para conseguir algo, y el puesto público se merece como recompensa “porque se sudó la camiseta”. Los partidos políticos se convierten así en agencias de chambas excesivamente pagadas para personas cuyo currriculum es anoréxico.4. Partidización de la sociedad civil: En la partidocracia el horizonte de la participación política está limitado por los partidos políticos. La relación entre partidos y organizaciones de la sociedad civil se desarrolla en forma desigual, donde el partido y el gobierno son los actores dominantes. 


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