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Cicciolina ataca de nuevo

Para tristeza de muchos, Ilona Staller ha decidido guardar su famosa pechuga. Ahora habla de ella en pasado: “Tenía unas tetas bonitas, ¿por qué no enseñarlas?”, ha declarado recientemente a la prensa. Eran tan bonitas que durante años le dieron de comer, la llevaron a las portadas de todo género de revistas, la hicieron estrella de películas porno y ya sin su antigua firmeza la llevaron a ocupar una curul en el parlamento italiano. Un buen currículo, sin duda, al que habría que agregar sus facetas de actriz y cantante. Después de tanto éxito y tanto ajetreo, darles un poco de sosiego a sus 65 no parece mala idea. Todo por servir se acaba, dicen por ahí.

Mejor conocida como Cicciolina en los ámbitos de la pornografía y la política, que a veces son una misma cosa, la diva de origen húngaro se dispone ahora a regresar a un mundillo que sacudió con sus frondosas curvaturas entre 1987 y 1992. Representando entonces a su peculiar organización política el Partido del Amor, y al Partido Radical, se plantaba frente a los legisladores reunidos en pleno dispuesta a todo con los senos desnudos, una corona de coloridas flores sobre sus rubios y largos cabellos y una provocadora sonrisa más que perversa, y echaba atrás o adelante cualquier proyecto de ley entre besos, suspiros y uno que otro manoseo. Cicciolina también era buena para negociar mientras depositaba toda su confianza en su frondoso cuerpo, tanto que muchos aseguran que alguna vez se dijo dispuesta a entregarse al ahora difunto Sadam Husein con tal de llevar la paz al Oriente Medio. Lo que sí es verdad es que 12 iniciativas de ley hablan de su ajetreada experiencia como diputada en el parlamento italiano. Por alguna razón inexplicable, los asuntos en materia de sexualidad abundaron en sus días de legisladora, sazonados con algo de ecología y temas nucleares: sexo para los reclusos durante su paso por las prisiones, educación sexual para los niños, prostíbulos abiertos y regulados, y prostitutas organizadas en cooperativas. Y así. Sus principales argumentos lucían al frente, modositos, frondosos y conciliadores.

Habrá que ver qué tan elocuentes son ahora sus argumentos políticos, con lo mejor de su  artillería a resguardo. Por lo pronto, Cicciolina se dispone a comenzar de nuevo una carrera que en medio de cierto escándalo la regrese a las curules dentro de poco. Su primera preocupación en su mapa de ruta ha sido la fundación de un nuevo partido, el DNA. Es decir, el partido Democracia, Naturaleza, Amor, con el que se dispone a arrasar en las urnas en una lid electoral que los observadores contemplan desde ya como muy reñida.

Por supuesto, desde aquí le deseamos mucho éxito en su nueva aventura política, que podría combinar con un candente reality show y la filmación de una película porno muy ambiciosa con la que habría de jubilar de manera definitiva sus mejores atributos, más allá de la política. Eso quiere.

*Profesor-investigador de la UAM-Iztapalapa