Atrevimientos

La legitimidad de la democracia a examen

Pasado mañana a las 5 de la tarde, en el Paraninfo Enrique Díaz de León, será inaugurado el Tercer Congreso Internacional de Ciencia Política, organizado por la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas (AMECIP) y el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara.

Durante cuatro días, del 15 al 18 de julio, en las instalaciones del CUCSH frente a la Glorieta de La Normal, se darán cita cerca de mil personas de varios países del mundo, entre conferencistas, ponentes y asistentes, para analizar y discutir temas de la vida política de las sociedades contemporáneas.

Habrá cuatro conferencias magistrales a cargo de los profesores Rein Taagepera de la Universidad de California, Scott Mainwaring de la Universidad de Notre Dame, Guy Peters de la Universidad de Pittsburgh, y Susan Stokes de la Universidad de Yale.

La sesión inaugural del Paraninfo estará a cargo del profesor Taagepera, quien hará un análisis de las ideas de Duverger acerca de la relación entre los sistemas electorales y el número de partidos existentes; el título de su conferencia es “El significado del ‘sistema de dos partidos’ en la ley de Duverger”. Las demás conferencias magistrales serán en el auditorio Salvador Allende del CUCSH. Al día siguiente, el 16 de julio a las 10 horas, Scott Mainwaring disertará sobre “El surgimiento y la caída de las democracias y las dictaduras”. El viernes 17 de julio, a la misma hora, Guy Peters dictará la conferencia “Gobernando en las sombras: formas alternativas de legitimación”. Y, finalmente, el sábado la profesora Susan Stokes presentará su conferencia titulada “Protestas, elecciones y democracia”.

Habrá también tres paneles especiales, los días 16 y 17 de julio a las 11:30 horas con los temas siguientes: 1) Participación política de las mujeres y paridad; 2) Balance de las elecciones en América Latina: cinco casos nacionales; y 3) Coyunturas electorales en Europa y Estados Unidos. Estos paneles estarán a cargo de profesores de Argentina, Brasil, Colombia, Estados Unidos, México, Polonia, República Checa y Reino Unido.

En las mesas de trabajo, a cargo de 560 ponentes, el abanico de temas irá de la democracia y su calidad, o falta de ella, a la globalización y las relaciones internacionales, pasando por los partidos, los movimientos sociales, la situación del estado de derecho, la comunicación, el marketing político y la opinión pública, los gobiernos municipales y locales, la teoría y la filosofía política, el diseño, la gestión y la evaluación de las políticas públicas, entre otros, hasta conformar 17 ejes conceptuales.

¿Cuál es la preocupación fundamental a la que busca responder este tercer congreso internacional de ciencia política? Su tema central está muy a tono con lo que pasa actualmente en México y en el mundo: los cuestionamientos a la legitimidad de la democracia liberal. La experiencia reciente ha mostrado que una vez que los políticos llegan al poder no suelen representar los intereses de quienes votaron por ellos ni respetar sus aspiraciones. Suelen hacer más caso a los que tienen dinero y poder fáctico en cualquiera de sus manifestaciones. Esto provoca que las democracias enfrenten fuertes tensiones.

La democracia nunca ha tenido un cheque en blanco. Siempre está en riesgo, ya sea por la amenaza latente de una regresión autoritaria para satisfacer los intereses materiales que la condicionan y limitan, o por la constante disposición de muchos ciudadanos a desapegarse de sus instituciones en la medida en que no ven realizadas sus expectativas. Y cómo no va a ocurrir así cuando muchas democracias en el mundo no garantizan niveles mínimos de bienestar social y certeza de futuro. ¿Cuánto tiempo puede soportar la democracia griega, por ejemplo, si no es capaz de sacar a ese país de la crisis económica que enfrenta? No nos debe sorprender que surjan líderes que prometen resolver los problemas de manera voluntarista e inmediata.

A propósito de lo que ocurre en Grecia, está quedando clara la necesidad de no reducir la democracia a su condición de complemento político del capitalismo de mercado. Esto significa que hay muchas formas de ejercicio democrático que pueden poner presión a la economía capitalista, como es el caso del reciente referéndum realizado en Grecia. Cuando estas prácticas participativas se reconocen la legitimidad de la democracia tiende a fortalecerse, pero se incrementa el riesgo de que se presenten problemas económicos porque quienes detentan los grandes intereses monetarios se sienten amenazados.

La democracia, pues, está siempre enfrentada a esta doble presión: la de responder a las exigencias populares sobre las que funda su legitimidad, y la de respetar las reglas del mercado económico, condición que también hace posible la pluralidad ideológica y las libertades que favorecen la existencia de una ciudadanía autónoma. 

 

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