Atrevimientos

Peña Nieto en Inglaterra: nueva oportunidad

Desde hace varios días, la majestuosa calzada londinense conocida como The Mall, que conduce al Palacio de Buckingham desde el Arco del Almirantazgo, luce bellas banderas del Reino Unido y México. Mañana martes, precisamente por allí, transitarán en un carruaje Enrique Peña Nieto e Isabel II. A su paso, ambos jefes de estado serán aclamados desde las aceras en las que se reunirá una buena cantidad de personas. No puede esperarse un trato distinto para el invitado de la Reina, quien será hospedado en una sección de la residencia real, como corresponde a su investidura.

Es un marco espléndido para concretar el llamado Año Dual México-Reino Unido, periodo en el que se realizará una serie de acciones entre los dos países con el propósito de intensificar sus nexos económicos y comerciales, su cooperación académica, científica y educativa, así como el turismo y el intercambio cultural. 2015 será, pues, el año de México en el Reino Unido y el año del Reino Unido en México. Sin duda es una buena iniciativa y un triunfo de la diplomacia mexicana que debemos tener en cuenta. Pero es, sobre todo, una muestra de la importancia de México en el mundo (que también debemos valorar).

En el plano de la cooperación educativa y cultural, el Año Dual incluye, por ejemplo, que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara tenga como invitado de honor al Reino Unido, y que la Feria del Libro de Londres, a celebrarse en abril, se dedique al mercado editorial de México, a cuya industria de publicaciones se le reconoce como muy dinámica y en proceso de volverse la fuerza dominante del mundo de habla hispana. Además, serán exhibidas en Inglaterra piezas de arte de las antiguas civilizaciones mexicanas, habrá exposiciones de artistas contemporáneos, festivales de cine, eventos literarios, conciertos y puestas en escena. (De paso: en el marco del programa cultural del Año Dual, en unas semanas se presentará en Londres el Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara).

En el ámbito educativo y científico se firmarán acuerdos de reconocimiento de validez oficial para estudios superiores en ambas naciones, y se propiciará que más estudiantes mexicanos realicen estudios en las universidades inglesas. Asimismo, es establecerán vínculos de colaboración entre investigadores y profesores de las universidades de los dos países, teniendo como foco la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, sin dejar de lado a las humanidades y las ciencias sociales.

Más allá de las intenciones de acercar cultural y educativamente a los dos países, el Año Dual pretende abrir oportunidades económicas. Una parte importante de los esfuerzos diplomáticos se concentrarán en hacer crecer la inversión productiva en ambas direcciones, sobre todo en el área de la energía, y también en el ámbito del turismo, pues se pretende incrementar el número de turistas británicos que visitan México.

No suena mal, desde luego. Todo esto es, como he dicho, una evidencia de que México puede jugar un papel relevante. Me parece obvio que este paso tiene, al menos como un antecedente, a las reformas aprobadas por el gobierno mexicano, las cuales favorecen la inversión extranjera en nuestro país. Tampoco suena mal, si tomamos en cuenta que al presidente Peña Nieto le urge anunciar buenas noticias y buenas decisiones. Probablemente, desde los últimos dos sexenios antes de la actual administración, nunca había estado tan deteriorada la popularidad de un presidente entre los mexicanos. Pero, paradójicamente, nunca en este mismo periodo, un presidente había sido capaz de impulsar transformaciones legales de tanta importancia, a pesar de las dificultades propias de nuestro pluralismo democrático.

Así que resulta indispensable que la visita de Enrique Peña Nieto alcance el éxito que tal empresa merece, dada la necesidad que México tiene de mejorar su imagen en el mundo. Esto último, sin embargo, no es algo sencillo. Las noticias que de nuestro país emanan ayudan poco. Aparte de que la situación de Guerrero no parece resolverse, y de que la violencia allí no ha sido superada, México sigue dando la impresión de que continúa muy atrás en materia de respeto a los derechos humanos, seguridad y confianza en la justicia. Así se deriva, por ejemplo, del reporte de Amnistía Internacional 2014-2015, recientemente publicado.

Es cierto que la detención de Servando Gómez, La Tuta, contribuye a mejorar el clima público, pero no es suficiente para revertir la crisis de confianza y autoridad moral del gobierno mexicano. Hace unos días, escuchaba a un importante líder empresarial que afirmaba la necesidad de poner el acento en el combate a la corrupción, el respeto al estado de derecho y el impulso al crecimiento. La tarea es clara aunque los medios para realizarla aún no se poseen. El presidente y su gobierno tienen que construirlos. Ojalá que la visita a Inglaterra sea un paso en esa dirección.

 

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