Atentos con...

Selección sin “güevos”

Nunca he sentido tanta pena y vergüenza por culpa de la selección mexicana de futbol; tengo 35 años y cuando el Tri no estuvo en Italia 90 casi ni lo sentí, no lo viví, digamos; lo de ahora, sinceramente, es una pesadilla, una condena al sufrimiento.

¿Estamos en presencia del verdadero nivel de la selección mexicana de futbol? Sin duda. Es una radiografía de las circunstancias, parafernalia y marketing que la rodea, es un castillo de humo del que nos hemos venido ufanando por años, sustentados en logros medianos, ahí están las Copas del Mundo Sub 17 de 2005 y 2011, conquistas de niños, así como al equipo mexicano lo han tratado, y maltratado, todos en el Hexagonal Final.

México no merece el repechaje, debió ser para Panamá, aplaudo a los canaleros por pelear hasta el final, el Tri no; entregado, impotente, inundado por el caos y miedos, no hay mente que pueda dar luz al terrible futbol, al papelón que está registrado.

La Federación Mexicana de Futbol no da con el diagnóstico certero para levantar a este enfermo crónico, o no quiere dar con éste, porque así, de lágrima y arrodillándose ante Estados Unidos por hacerle el favor de calificarle al repechaje, también se ganan los billetes verdes.

Hágame un favor, si quiere y lo siente de corazón, no vuelva a ir a un partido de futbol de la selección mexicana de futbol hasta que quienes la dirigen y la conforman se comprometan a jugar futbol, a poner los güevos que a usted le sobran para comprar un boleto carísimo para ver a un equipo pusilánime.