Economía empática

Otro golpe al empleo

El anuncio hecho por el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, fue duro y directo: se dejarán de crear unos 250 mil empleos debido al recorte presupuestario por parte del gobierno. Y aunque el funcionario dijo también que esto se podría compensar con el crecimiento económico y con un dinamismo en otros sectores, lo cierto es que el golpe al empleo afecta a una gran parte de la población mexicana.

La proyección para 2015 indicaba una generación de más de 700 mil empleos, pero la reciente noticia le resta prácticamente un tercio, por lo que debemos esperar (con buena suerte) cerca de 500 mil nuevos empleos para este año. Resulta preocupante que nuevamente se reduzcan las oportunidades laborales que tanto requiere la gente, en tanto se apunta a que haya un repunte concentrado en algunos sectores. En otras palabras, este es el anuncio de algo que conocemos muy bien: la riqueza irá a las manos de los que ya la tienen, en tanto los más vulnerables tendrán que sobrevivir con lo que puedan.

Pero más allá de los datos poco alentadores, nos encontramos ante una situación repetida que debemos enfrentar con propuestas diferentes: el mercado laboral tradicional no está generando ni generará los empleos que necesita la gente, por lo que nos urge encontrar alternativas. Podemos pensar en emigrar, en emprender, en la informalidad…pero la respuesta ya no es patrimonio del mercado laboral sino de la propia capacidad de hacer. La pregunta que debemos hacernos es ¿qué tanta formación tenemos para hacerle frente a un mercado que requiere innovación?

En México hay cerca de 32 millones de personas con rezago educativo, es decir una cuarta parte de la población, por lo que se trata de un sector vulnerable, que necesita empleo pero que seguramente no podrá conseguir uno de calidad. Con esta limitación educativa, para este sector es casi imposible innovar o entrar a la economía del conocimiento, por lo que el apoyo real que deben recibir es la educación, la única herramienta que les permitirá tener oportunidades diferentes a las que ahora tienen.

Lo curioso es que a pesar de saber que son sectores vulnerables, que serán afectados por la falta de empleo y que necesitan educación, los recortes anunciados afectarán también a la educación. Con este círculo vicioso, podemos prever que persistirán los problemas de empleo, de rezago, de oportunidades insuficientes y de pobreza. Las perspectivas de crecimiento económico y de dinamismo no llegarán a los sectores necesitados y habrá que pensar cómo hacer para romper con este juego en el que ganan siempre los mismos y pierden casi todos.

Una idea interesante es pasar del trabajo al trabajador: dejar de esperar que el mercado genere los empleos que hacen falta, para darle la atención a la gente con miras a que pueda emprender, generar, idear, innovar y emplearse. Sólo con recursos humanos capacitados podemos aspirar a romper la dependencia de la actual oferta laboral. Hay que educar y formar, desde los mandos medios hasta los líderes visionarios.  

 

Twitter: @hfarinaojeda