Economía empática

Ideas, inclusión y oportunidades

Una iniciativa interesante es que la plantean los organizadores del Campus Party 2016, la feria de tecnología, que busca ideas para enfrentar los problemas de la pobreza y combatir los efectos de la pérdida de empleos que se dará en los siguientes años debido al reemplazo de la mano de obra humana por máquinas. La situación de fondo hace que las ideas e iniciativas sean más que urgentes: la economía se está desacelerando, el crecimiento será insuficiente este año, los empleos formales no alcanzan a cubrir la demanda, en tanto la informalidad se incrementa como opción laboral, con todos los problemas que esto significa.

Estamos en medio de una revolución tecnológica que está transformando al empleo y que hace que todos los días se pierdan muchos puestos de trabajo, al mismo tiempo que se generan otros que responden a un nuevo modelo basado en lo tecnológico y en el conocimiento aplicado. De ahí la importancia de buscar opciones, tal como lo harán los hackers, emprendedores y aficionados de la tecnología, con un reto gigantesco: generar ideas para trazar estrategias que mejoren las condiciones de acceso al empleo y de oportunidades para que millones de personas puedan combatir la pobreza.

Los desafíos que enfrentamos debido a los cambios tecnológicos no son nuevos, aunque parece que no los hemos tomado tan en serio. Sobre todo porque el escenario es de una marcada exclusión, con mucha pobreza y con enormes limitaciones para el acceso a los sistemas educativos y de salud, así como a la ciencia y la tecnología. En un contexto de desigualdad y de escasa inversión tecnológica, una prueba de fuego para las ideas y la acción es encontrar la forma de incluir a la gente en los circuitos de los nuevos empleos para que puedan trabajar, innovar y emprender. Y hay que ser claros: ni la vieja idea de que el progreso los alcanzará ni la invocación superficial de la “derrama económica” sirven para la situación actual.

Los empleos que se están generando requieren de nuevos conocimientos y habilidades, por lo que nos encontramos en pleno proceso de transición hacia un nuevo mercado laboral. Y si no tomamos las previsiones del caso, un riesgo enorme es que pasemos de una economía que genera exclusión y millones de pobres, a otra economía en donde los resultados pueden ser peores. En el subcontinente más desigual del mundo -América Latina-, ya no sorprende que tengamos cambios y revoluciones, giros copernicanos y nuevos gobiernos que dejen todo igual como lo conocemos, con nuestra pobreza, nuestra exclusión y nuestras excusas.

No sólo desde una feria deberían proponer ideas para combatir la pobreza, sino que las universidades, el sector privado y los gobiernos deberían reflexionar sobre la coyuntura, la inclusión y la forma de aprovechar la inversión en tecnología para lograr crecimiento y equidad ¿Estamos listos para enfrentar el cambio o seguiremos esperando un milagro? Por sus ideas y acciones lo sabremos.

 

Twitter: @hfarinaojeda