El partido Hillary vs Trump

Si la carrera presidencial en Estados Unidos fuera un partido de futbol, el marcador iría 2-2 en el segundo tiempo, faltando todavía unos 20 minutos para el silbatazo final. La candidata demócrata habría empezado muy bien el partido con dos goles a su favor, aunque fueran en parte por descuidos de la defensa de Trump: un gol a favor de Hillary por la convención de Filadelfia, y el siguiente podríamos decir que fue autogol por las frases desafortunadas del empresario. 

El segundo tiempo arrancó con dos goles a favor de Trump, en parte por los cambios estratégicos de su campaña y en parte por descuidos en la defensa de Hillary: un gol por el viaje a México y el otro por la neumonía de la candidata. También hay que decir que el portero del equipo republicano habría parado varios tiros directos al arco, con una defensa mucho más ordenada que en el primer tiempo. 

Después vino el debate, que podría ser un penal marcado a favor de Donald Trump, en un momento en el que su tendencia era al alza, con un juego mucho más ofensivo y ordenado, mientras que Hillary empezaba a flaquear en condición física y en su propia defensiva. El debate es un penal a favor de Trump, porque todo mundo pensó que lo ganaría, es decir, que metería el penal. Sin embargo, Hillary paró ese penal de manera espectacular, logrando que la tribuna de su lado despertara y volviera a apoyar a la candidata. No metió gol, el marcador sigue empatado, pero al menos detuvo la tendencia ganadora de Trump, y podría ser que en los próximos días meta gol si maneja bien su triunfo del debate, lo cual podríamos ver reflejado en las encuestas. 

APUNTE SPIRITUALIS. Durante la marcha del sábado pasado, organizada por el Frente Nacional por la Familia, un joven estaba de pie esperando la llegada de  los manifestantes con una cartulina que decía, palabras más, palabras menos: “Soy católico, soy gay y quiero hablar con ustedes”. Algunos se detuvieron y empezaron a dialogar. Ahí empiezan el entendimiento y el final de la ignorancia.  Poco a poco.

hectordiego@gmail.com