El misterio del avión y el daño a los familiares

La versión de que quizá el avión podía haber aterrizado en algún lugar, y de que los pasajeros estarían vivos, era una posibilidad hasta hace más una semana.

Durante la cobertura mediática que se ha hecho sobre la desaparición del avión de Malaysia Airlines se manejaron varias versiones sobre las causas, y se explotó sobre todo el suspenso y el misterio. Desde luego que es un caso sobre el cual vale la pena informar, y claro que tiene valor periodístico. El problema es que cuando se empiezan a manejar las teorías de la conspiración, siendo que todavía hay personas esperando una respuesta sobre el paradero de sus familiares, puede ser muy dañino para ellos el que se especule tanto.

La versión de que quizá el avión podía haber aterrizado en algún lugar, y de que los pasajeros estarían vivos, era una posibilidad hasta hace más una semana, pero su probabilidad disminuyó considerablemente con los datos que comenzaron a salir del círculo de su trayectoria potencial. La forma lenta en la que la aerolínea fue dando datos sobre el caso hizo que se generaran huecos informativos importantes que fueron llenados paulatinamente por las teorías de la conspiración.

Una cosa es que en un café, con amigos, el momento se preste a la especulación o la conversación sobre el misterio y las versiones que circulaban de lo que pudo pasar con el avión. Pero otra muy diferente es el show mediático, donde de alguna manera se le da carta de naturalidad a las posibilidades. Los familiares de las víctimas son seres humanos que están pasando por momentos sumamente difíciles y que deben atravesar un proceso de duelo. Dar falsas esperanzas puede ser sumamente dañino.

Bill O’Reilly, presentador de la cadena de noticias norteamericana Fox News, en su comentario editorial del programa The O’Reilly Factor, dijo que la cobertura mediática internacional del caso fue “vergonzosa, irresponsable y deshonesta”, porque dio énfasis a “charlatanes” con sus teorías de la conspiración, mientras los familiares y amigos de las víctimas sufrían con la incertidumbre. Aunque O’Reilly no siempre aplica ese principio con sus propias coberturas (recordemos la de la guerra en Irak, por ejemplo), en este caso sí tiene razón.

Nos dejamos llevar muchas veces por el espectáculo de la noticia, y se nos olvidan los seres humanos. Nos vamos por la versión popular, la fácil, y dejamos a un lado los hechos concretos, o les damos menos énfasis. Lo del avión es una historia muy interesante, sin duda. Y es importante darle cobertura y cuestionar los datos que se obtienen. Pero especular con las causas puede ser muy peligroso, sobre todo si le sumamos el lento y escalonado manejo de la información por parte de las autoridades de la aerolínea hacia los familiares. 

APUNTE RELIGARE. En su nuevo libro, Un llamado a la acción: mujeres, religión, violencia y poder, el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter llama a las religiones del mundo a dejar de utilizar las escrituras como argumento para cometer abusos contra las mujeres. Y es que, como dice Carter, no hay ningún indicio de que, por ejemplo, Jesús haya hecho o dicho nada para minar los derechos humanos de las mujeres. Todo lo contrario: lo que hace Jesús es poner ejemplos de equidad y darles siempre su lugar. De hecho, podemos hablar de una actitud revolucionaria por parte de muchos de los “fundadores” de religiones, incluido Jesús, con respecto a las mujeres, tomando en cuenta las épocas históricas. Carter asegura que el tema de los abusos contra las mujeres y niñas, muchos de ellos justificados por los textos religiosos, “es el desafío mundial más serio e ignorado” del mundo.

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