“Si no les interesa lo que digo, olvídenlo” – Dalai Lama

Una de las características de algunos modelos nuevos de educación, es el permitir que los alumnos aprendan e investiguen por sí mismos, sin la necesidad de forzarlos. De esta manera, el maestro ya no es sólo una fuente de datos que hay que memorizar, sino un acompañante en el camino y en la experiencia del estudiante. En parte, esa es la idea del Dalai Lama, quien vino a México a compartir su visión, no a forzar a nadie, ni a decir que su camino es el único que existe, ni tampoco a chantajear a la gente.

Tuve la oportunidad de estar en la conferencia que el líder espiritual de los tibetanos impartió el domingo en la Ciudad de México, llamada “Más allá de la religión: cultivando un sentido de la responsabilidad universal”. Ante más de 20,000 personas, en un ambiente de mucha tranquilidad, el Dalai Lama inició su conferencia haciendo énfasis en su humanidad, diciendo que él, al final de cuentas, es igual que todos nosotros: un ser humano. Dijo que si no hacía esa precisión desde un inicio, iba a ser muy difícil entablar una conversación con el público, porque sería complicado que éste pudiera tener una actitud empática con él. De entrada había que quitar ese velo de superioridad que tienen tantos líderes religiosos, políticos o empresariales. Una cosa es la admiración sincera, y otra la veneración ciega.

Después, sobre la educación, Tenzin Gyatso recordó que hace mucho tiempo el control de la enseñanza, que lo tenían las religiones, poco a poco se fue cediendo al Estado, lo cual en principio era muy sano. Pero a medida que eso sucedía, la educación laica le dejaba los temas de ética y moral a las religiones para concentrarse sobre todo en el contenido, en los datos, en la memorización, en las fórmulas y destrezas. Desgraciadamente, cuando las instituciones religiosas se quedaron con la enseñanza de valores, ética y moral, dichos pilares esenciales de la formación humana, fueron divididos y se encaminaron hacia un enfoque sectario, nada universal.

Lo que el Dalai Lama ha venido promoviendo desde hace ya muchos años, es una ética secular universal, que con las aportaciones de las diferentes tradiciones religiosas, sea instaurada en los sistemas educativos de todo el mundo. De dejar eso sólo en manos de las instituciones religiosas, sería muy difícil que se convirtiera en un esfuerzo verdaderamente global, dice el Dalai Lama.

Pero sobre todo, habría que promover los valores de la paz, el amor, la compasión y la paciencia, entre otros, de la misma forma en la que el Dalai Lama promueve sus ideas: haciéndolas disponibles, seduciendo a través del carisma y la creatividad, argumentando plenamente sobre los beneficios de llevarlo a cabo, pero sobre todo, respetando a quienes no estén de acuerdo en las estrategias y en los modos. Por eso al final de la conferencia, como lo hace casi siempre, el Dalai Lama dijo: “Si les gustó lo que dije, si les pareció importante, díganselo a sus familiares y amigos; si no les interesó, entonces no pasa nada, simplemente olvídenlo”.

APUNTE RELIGARE. Como parte del evento-conferencia del Dalai Lama el domingo en la Ciudad de México, los 20,000 asistentes tuvimos la oportunidad de escuchar las actuaciones de Kelsang Chukie Tethong, y el internacionalmente reconocido Nawang Khechog. Además, Richard Gere pidió al público realizar una meditación logrando un silencio y una paz sorprendentes. Una felicitación a Marco Antonio Karam y todo el equipo de la Casa Tíbet por la titánica labor de organizar esta cuarta visita del Dalai Lama, tan refrescante para nuestro país.

http://twitter.com/@hectordiego