La fuga del "Chapo": todo lo que tuvo que salir mal

Es probable que fueran muchos los funcionarios dentro y fuera del penal los que estuvieron involucrados.

El escape de un preso como El Chapo Guzmán podría ser como el accidente (aunque sea provocado) de un avión: muchas cosas tienen que salir mal al mismo tiempo para que se pueda dar, muchos factores deben estar en juego para que pueda lograrse una acción de esa naturaleza. Y es que el objetivo principal de una prisión de máxima seguridad es precisamente evitar que un reo de la talla del Chapo pueda escapar, por lo que todos los esfuerzos deben estar dirigidos en ese sentido, así como en un avión gran parte de las energías están destinadas a prevenir un accidente o un atentado.

Si en un avión el piloto se desmaya, ahí está el copiloto; si falla un motor, ahí está el otro con el que el avión puede volar todavía; si hay muy mal clima, el radar lo detecta y se toma otra ruta; si un suicida quiere tirar el avión, hay un montón de pasos nuevos de seguridad para detenerlo, etcétera. Dicen los expertos en aviación que para que suceda un accidente se tienen que dar un montón de circunstancias casi al mismo tiempo y aún así es posible que el accidente no sea fatal. En una cárcel como la del Altiplano también existen muchos sistemas y protocolos que si fallan por alguna razón, existen otras barreras (o deberían existir) para impedir una fuga. 

No sabemos todavía las fallas exactas que resultaron en la fuga del Chapo, pero es imposible no pensar en una red de complicidades muy importante. Desde luego que la corrupción tuvo que ser uno de los principales temas. Sin duda es muy probable que fueran muchos los funcionarios dentro y fuera del penal los que estuvieron involucrados. Quizá no absolutamente todos y no necesariamente desde las más altas esferas hasta la parte operativa, pero sí una cantidad importante para poder burlar la estructura de seguridad. Pero además de eso, tiene que haber también una dimensión de descuido y mala organización, así como la falla de otros factores que podrían haber prevenido una situación como ésta.

Por ejemplo: si de entrada se sabía perfectamente el gusto del Chapo por los túneles, la capacidad operativa que tiene el capo, las posibilidades de comprar a muchas personas para lograr sus objetivos, ¿por qué no construir algo alrededor del penal que impida la elaboración de túneles en todo el perímetro o que al menos alerte ante la posibilidad de alguno? ¿Por qué no hacer exámenes más exhaustivos de confianza a todos los que están alrededor del capo? 

Ahora, después de la burla, lo que queda es hacerle como los aviones: después de un desafortunado accidente o atentado, se añaden un montón de pasos de seguridad para que nunca más vulva a suceder algo similar, cosa que en el caso de nuestro país, por lo visto, no se hizo después de la primera fuga del Chapo.

APUNTE RELIGARE. Finalmente se dio un acuerdo nuclear entre Irán y la comunidad internacional liderada por el presidente Obama. Aunque suene a cliché, es un acuerdo histórico porque prevalece el sentido común, se vuelve más difícil una afrenta bélica con Irán, se le da cierta seguridad y estabilidad a la zona y mayores posibilidades al mismo Irán de avanzar en el aspecto económico. Pero esto no significa que no haya quienes pretendan echar todo a perder y que quieran ver fracasar este acuerdo, que desde luego no es perfecto (¿qué acuerdo lo es?). Y es que algunos sectores muy conservadores del partido republicano o del gobierno de Israel, así como en el mismo Irán, están interesados en mantener el conflicto. En su ego internacional ven como “débiles” a quienes ceden un poco en cualquier terreno. Qué difícil es a veces para muchos políticos tener visión de Estado, qué complicado es que haya más sentido humano que de intereses particulares.

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