Lo que dejan las elecciones

Muchos analistas se adelantaron a criticar los discursos de los presidentes del PAN y PRD cuando las encuestas de salida anunciaban una cierta ventaja hacia el mantenimiento del statu quo priista. Pero la realidad es que tanto Ricardo Anaya como Agustín Basave tuvieron razón al decir, desde temprano, que los ciudadanos habían emitido un voto de castigo contra el PRI, que desde el punto de vista panista la elección era histórica, y que el PRD no estaba muerto.

Pero se nota que somos todavía una democracia inmadura. En la vorágine de los resultados previos al PREP, todos los candidatos se declaraban ganadores, y una vez teniendo los resultados más concretos, los perdedores anunciaban impugnaciones. Está claro que algo falla en la metodología de las encuestas y que también nosotros como medios de comunicación debemos ser más enfáticos en señalar que dichos números son muy inciertos, hasta que se resuelvan los vacíos metodológicos y de exposición.

Más allá de las encuestas, al final se confirmó que el PRI perdió fuerza, que el PAN se levantó y volvió a ganar relevancia, que las alianzas sí fueron fundamentales para el PRD y para algunos triunfos panistas, que Morena sigue creciendo, pero no le alcanzó para realmente posicionarse como una fuerza a la par de los partidos históricos, y que los independientes no tuvieron la atención del año pasado. El 2018 ya arrancó y, aunque estos resultados no son totalmente indicativos de lo que pasará en la próxima elección presidencial, sí nos dieron una idea del rumbo de los partidos. 

 

APUNTE SPIRITUALIS. El obispo de Veracruz dijo que la derrota del PRI en las elecciones del domingo se debió a la iniciativa del presidente Peña Nieto sobre matrimonios igualitarios y agregó que los homosexuales son anormales. Claro, nada tuvo que ver el hartazgo, las acusaciones de corrupción y el deseo de alternancia, no. Fue la iniciativa de darle derechos a un grupo de personas que él considera como “anormales” lo que provocó esto. De verdad parece que seguimos en la Edad Media.

hectordiego@gmail.com