¿Qué culpa tiene Winnie Pooh?

Aveces los gobiernos más duros sorprenden por sus acciones aparentemente ilógicas e irracionales en ciertos ámbitos. En ocasiones hay decisiones políticas que son difíciles de entender por su poca sensibilidad estratégica y su motivación visceral. Es el caso de China en donde acaban de prohibir las imágenes y las menciones de Winnie Pooh en internet. Sí, censuraron al osito que come mucha miel y que ha sido un clásico de los niños por mucho tiempo. ¿Por qué lo prohibieron?

Al pobre Winnie Pooh lo están prácticamente eliminando de China porque supuestamente se parece al presidente Xi Jinping y muchos internautas se han encargado de difundir ese parecido a través de las redes sociales con todo tipo de memes (en donde por cierto también comparaban a otros líderes mundiales con otros personajes de la historia de Pooh). Por lo visto el gobierno de China y el mismo presidente no pudieron soportar semejante "insulto" y ante la cercanía del Congreso del Partido Comunista y la muy probable ratificación de Xi como líder, decidieron usar su poder para coartar la libertad de expresión y de plano quitar todas las imágenes del inocente osito en el equivalente de Twitter de ese país. ¿Qué ganan con eso?

No ganan nada. Pierden. Es una pataleta de niño chiflado. Tratar de censurar algo, y sobre todo algo tan inofensivo como Winnie Pooh es contraproducente a largo plazo. Es meterse a una batalla que no tiene caso librar. Pero ese es el problema de los líderes poderosos y sin balances en sus gobiernos. Es muy fácil dejarse llevar por el ego y no ver las cosas con perspectiva.

APUNTE SPIRITUALIS. Claro que antes de que esto sucediera había muchos millones de personas en el mundo que no tenían idea de este parecido. Ahora, gracias a la precipitada acción de censura de los chinos, esos millones no podemos pensar en otra cosa cuando vemos al líder de la segunda economía de este planeta. Winnie Pooh más presente que nunca.

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