Los amigables ateos de al lado

En Estados Unidos se ha puesto de moda que algunas familias musulmanas envían regalos a sus vecinos cristianos y los invitan a comer a sus casas para que vean que sí pueden convivir con ellos sin ningún problema y para quitar los estigmas que se tienen de las religiones minoritarias. Lo mismo podría estar sucediendo con las familias de ateos, sobre todo en zonas como la llamada BibleBelt (cinturón de la Biblia), que comprende la región de los estados más conservadores de la Unión Americana.

Y es que los ateos se han convertido en uno de los grupos de mayor ascenso en los países del primer mundo, y aunque en Estados Unidos el porcentaje sigue siendo bajo (en las últimas encuestas se ha reportado que 3% de los norteamericanos se consideran ateos), ya es un grupo mayor al de judíos, por ejemplo.

Y según uno de los últimos estudios de Gallup que se han hecho al respecto, en 57 países el porcentaje de ateos sube hasta el 13%.

Lo importante es que el número de no creyentes ha ido aumentando en los últimos años y la tendencia indica que crecerá cada vez más.

Esto es razón suficiente para llevar a cabo esfuerzos como los de las familias ateas que desean comunicar al mundo su bondad y su deseo de convivir en paz.

Esto porque en muchos casos la imagen que se tiene del ateo es muy negativa, ganada en parte por algunos casos de ateos militantes radicales que aparecen en la televisión como enojados, amargados y con el único objetivo de convertir al resto del mundo a su cosmovisión, pero sobre todo por los dogmas falaces de la mayoría de las religiones.

De hecho, se han realizado encuestas en las que, ante la pregunta de a quién prefiere tener de vecino, los ateos están a veces tan abajo en la lista como los violadores.

Pero además de aceptar y convivir  con personas que no creen en ningún tipo de dios, también es bueno conocer más sobre esa visión y entender que no es necesaria una religión para que una persona pueda ser considerada como “buena” por y para la sociedad.

Es más, sería muy sano que los religiosos aprendieran de la actitud científica de los ateos, y que éstos aceptaran la visión espiritual laica y secular que puede emanar de las religiones.

Desgraciadamente, al mismo tiempo que aumenta la cantidad de ateos o no religiosos en Estados Unidos, también crece el conservadurismo extremo y por tanto se intensifica el enfrentamiento ideológico.

Candidatos como Ted Cruz, quien hace un par de días anunció oficialmente su intención de competir por la presidencia en 2016, son una clara muestra de que hay aún mucha resistencia hacia lo no religioso, y que existe todavía esa absurda idea de que Estados Unidos se  fundó únicamente sobre la base del cristianismo.

Pero hay avances: el hecho de que la cadena CNN esté transmitiendo series especiales sobre el ateísmo, por ejemplo, es una buena señal.

APUNTE RELIGARE. Uno de los fragmentos más populares de la entrevista que Valentina Alazraki le hizo al papa Francisco, fue cuando le pregunta si hay algo en particular que extraña de su vida anterior, a lo que el pontíce responde: “Poder salir a comer una pizza en paz, en cualquier momento”.

Ahora la imagen de una pizza siendo entregada directamente al papamóvil en Nápoles por parte de Enzo Cacialli, dueño de una pizzería, ha dado la vuelta al mundo.

Otro símbolo más de austeridad, y de los esfuerzos por nivelar la imagen del líder de la Iglesia católica con la del resto de los seres humanos.

Para el Papa es muy importante, desde el primer día de su pontificado, comunicar que a pesar de su importante puesto, es también una persona con gustos y pasiones, con deseos y necesidades. Algo muy sano para el proceso de evolución de las religiones.

hectordiego@gmail.com