Estados Unidos y Cuba: el principio del fin del berrinche

A lo largo de estas décadas fueron como adolescentes que tuvieron un pleito y que no se hablan entre sí, sólo hablan mal uno del otro.

Después de 54 años de que cerraran las embajadas cubana y norteamericana en los dos países, finalmente se da este paso en el proceso de restablecimiento de relaciones que iniciaran los gobiernos de Barack Obama y Raúl Castro. Dieron la vuelta al mundo las imágenes de la apertura de la embajada en Washington y la de La Habana y escuchamos varias reacciones tanto de alegría como de decepción, aunque en general en el plano internacional hubo mensajes de felicitación por este hito diplomático.

Fue muy interesante, sin embargo, observar la diferencia entre las dos imágenes: en Estados Unidos veíamos las escenas de manifestantes apoyando a los Castro y otras personas mostrando su enojo con la forma en la que el presidente Obama ha llevado el tema, se escuchaban y mezclaban gritos varios y se veían todos los colores y movimientos; mientras que en La Habana la imagen era de poca gente sin hacer grandes aspavientos, alguno que otro comentario, pocos colores, poco movimiento.

Estados Unidos sigue siendo un país democrático, abierto a todos los puntos de vista, con libertad de expresión y con muchas manifestaciones de todo tipo, pero con gobiernos que a veces toman decisiones basados en los intereses del capital y que generan conflictos a lo largo de la historia. Cuba, por su parte, sigue siendo una isla comunista, sin libertad de expresión, con poca atención al tema de los derechos humanos, sin democracia, con problemas económicos, sin muchas libertades en general para sus ciudadanos, pero con un muy alto nivel de educación, un sistema de salud universal que funciona, énfasis en la cultura y el deporte, y un muy alto nivel de dignidad nacional. Esas realidades las pudimos ver en las imágenes del lunes en las recién reabiertas embajadas.

Lo cierto es que la estrategia de Estados Unidos no funcionó: más de medio siglo sin relaciones diplomáticas, además del bloqueo económico, e intentos bélicos de forzar el derrocamiento del régimen, lo único que logró fue fortalecerlo más y que quedara claro que en Cuba no había ninguna intención de claudicar, ni en tiempos de Guerra Fría ni cuando perdieron el importante apoyo de la Unión Soviética. Pero también hay que decir que la estrategia de Cuba tampoco funcionó: los Castro y su régimen no lograron convertir a la isla en un paraíso comunista a pesar de los avances en educación y salud. No lograron “vencer al capitalismo” porque las fronteras en el aspecto económico empiezan a abrirse paulatinamente.

Estados Unidos y Cuba a lo largo de estas décadas fueron como adolescentes que tuvieron un pleito y que no se hablan entre sí, sólo hablan mal uno del otro. Digamos que fue un berrinche de muchos años que no logró más que complicar más las cosas para ambos bandos y ninguno ha cambiado mucho en realidad. Aunque será difícil el camino y a pesar de que las diferencias entre ambos países siguen siendo evidentes, está claro que la mejor estrategia que han tenidos los dos países ha sido, hasta ahora, este restablecimiento de las relaciones.

APUNTE RELIGARE. El astrofísico Stephen Hawking dijo que apoyará el proyecto Breakthrough Initiatives para buscar vida en otros planetas, lo cual representa un gran respaldo a los esfuerzos de la comunidad científica para responder a la gran pregunta de si estamos solos en el Universo. Será seguramente un proceso largo y que requerirá de mucha paciencia, porque como lo han dicho algunos astrónomos, buscar vida fuera de nuestro planeta es en ocasiones como buscar una aguja en un pajar. Algunos critican que se destine tanto dinero a buscar extraterrestres, pero la verdad es que la curiosidad humana, el ansia de exploración y la necesidad de saber son muy poderosas, y en la historia de la humanidad nos han llevado a grandes descubrimientos.

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