¿Religión científica o ciencia religiosa?

LO IDEAL sería que el científico que sabe que no puede saberlo todo, recurra a la espiritualidad para llenar ese vacío. O que el religioso abierto y dialogante, recurra a la ciencia.

Ante el éxito de la serie Cosmos que conduce el ahora mundialmente famoso astrofísico Neil deGrasse Tyson, han resurgido debates en torno a qué tan científica puede ser la religión, o qué tan religiosa puede ser la ciencia. Algunos líderes, sobre todo cristianos, han argumentado en contra de las teorías sobre el universo presentadas en la serie que se transmite en la cadena Fox en Estados Unidos y se retransmite en NatGeo en México y que ha logrado gran popularidad.

Los llamados creacionistas (quienes consideran que el cosmos ha sido creado por Dios), han pedido tiempo-aire en las cadenas de televisión, reclamando que se la da mucho más énfasis a las teorías científicas que a las religiosas. Neil deGrasse por su parte, ha respondido que a él no le toca debatir los asuntos religiosos específicos: “Vivimos en un país libre, si alguien quiere creer que Dios creó el universo, adelante (…), yo no voy a entrar en esa conversación”. Sin embargo añade: “Lo que no puede suceder es que la religión esté en el salón de clases de ciencias”. Es decir, lo que no se debería tolerar es que se utilice una creencia religiosa como ley natural y se enseñe así en la escuela.

Y es que, una cosa es el complemento entre ciencia y religión, y otra muy distinta la mezcla entre ambas. Muchos líderes religiosos o espirituales modernos, como el caso del Dalai Lama, han mostrado mucho interés en la ciencia y han tratado de equiparar algunos de los nuevos descubrimientos (en la física cuántica, por ejemplo) con las creencias religiosas, o la cosmovisión espiritual en general. Y también algunos científicos han entrado en temas espirituales mostrando una curiosidad mística ante la grandeza del universo y sosteniendo reuniones con las diferentes religiones. Pero el problema es cuando en un museo creacionista, por poner un ejemplo, vemos la representación de dinosaurios conviviendo con seres humanos, algo que la ciencia rechaza completamente.

Pero los científicos ateos que se cierran a la posibilidad espiritual y que atacan fuertemente a las religiones, también pueden parecer religiosos. Esa podría ser una ciencia religiosa. Por otro lado los religiosos que creen tener la certeza absoluta de todo cuanto hay, y que atacan constantemente a la ciencia por ir en contra de las escrituras, pudieran creerse científicos, por lo que ahí tendríamos una religión científica. Lo ideal sería que el científico que sabe que no puede saberlo todo, recurra a la espiritualidad para llenar ese vacío. O que en contraste, el religioso abierto y dialogante, recurra a la ciencia para entender la dimensión visible, comprensible del cosmos, y no por ello deja de tener fe.

APUNTE RELIGARE. El gobierno del Reino Unido ha iniciado un programa de inspección y revisión de algunas escuelas para prevenir y contrarrestar las actitudes extremistas islámicas en algunas de ellas. Según un reporte del propio gobierno, en 5 de 21 escuelas sujetas a revisión, se encontraron prácticas fundamentalistas, debido presuntamente, a una estrategia llamada Operación Caballo de Troya en la que musulmanes extremistas pretenderían infiltrar algunos centros educativos, sobre todo en Birmingham, para influir en la carga curricular y aplicar las normas religiosas estrictas que ellos consideran básicas. Ahí es cuando el Estado tiene que entrar inmediatamente, cuando los grupos religiosos deben acatar las leyes y deben respetar la Constitución. La educación en la empatía y solidaridad debe prevalecer sobre cualquier intento fundamentalista de tomar el control.

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