Reflexiones sobre Iguala

Las protestas pacíficas son de esperarse, porque es una forma de expresar empatía ante el dolor de las familias, y de mostrar descontento ante una monstruosidad...

Ante la situación que estamos viviendo en México, he aquí algunas consideraciones:

1. El caso de los 43 desaparecidos de Iguala es uno de los episodios más tristes de la historia reciente de nuestro país. No cabe duda que hechos como ése demuestran la peor cara de la humanidad, y generan desesperanza y
enojo.

2. La indignación de los padres de familia y la sociedad en general es natural tanto por el hecho mismo, como por las condiciones en las que se dio y las implicaciones que ello genera. Las protestas pacíficas son de esperarse, porque es una forma de expresar empatía ante el dolor de las familias, y de mostrar descontento ante una monstruosidad como la que ocurrió en septiembre en Guerrero.  

3. Sin embargo, hay pequeños grupos violentos con diversos intereses que están aprovechando la situación para intentar desestabilizar al país, y no deben confundirse con el clamor por justicia de familiares y sociedad en general. Estos grupos no están pensando en los desaparecidos, están sólo viendo por sus objetivos ilegales y sus actos no deben justificarse bajo ninguna circunstancia. 

4. Algunos de estos grupos se dicen maestros o estudiantes, pero la verdad es que parecen todo, menos eso. Encapuchados y con piedras, palos, picos, machetes, petardos y bombas molotov, los violentos pretenden generar simpatías hacia su causa utilizando, cobardemente, un caso tan lamentable como el de Iguala.

5. Una de las mayores incongruencias en este mundo es utilizar la violencia para contrarrestar la violencia. Protestar haciendo exactamente lo mismo por lo que se está protestando es un verdadero despropósito, y no es el camino hacia la solución.

6. Los enfrentamientos que hemos visto en estos días en Chilpancingo o el vandalismo contra la puerta del Palacio Nacional, lo único que logran es complicar más la situación y desviar la atención de lo verdaderamente importante, que es la solución del caso de Iguala, que se haga justicia con quien resulte implicado, y que nunca vuelva a pasar algo así. 

7. Las condiciones que permitieron que sucediera el caso Iguala son unas que tienen raíces muy profundas y que no tienen un solo culpable directo. Pensar que las renuncias políticas pueden ayudar a solventar el asunto es sólo una ilusión, más morbosa que efectiva, que en realidad no contribuye a nada.

APUNTE RELIGARE. Este viernes 14 de noviembre se marcará un hito en la historia del diálogo interreligioso en Estados Unidos, ya que habrá un servicio musulmán en la Catedral Metropolitana de Washington. En el pasado ha habido ceremonias de diferentes denominaciones cristianas, e incluso ciudadanos musulmanes han asistido a eventos cristianos dentro de la catedral. Sin embargo, ésta será la primera vez que los propios musulmanes liderarán el servicio desde su tradición. El embajador de Sudáfrica en Estados Unidos, Ebrahim Rasool, en una conversación con la directora de liturgia de la catedral, la reverenda Gina Gilland Campbell, tuvo la idea de llevar a cabo esta ceremonia, y dijo que “éste debe ser un mundo en el que todos seamos libres de creer y practicar y en el que se evite la islamofobia, el racismo, el antisemitismo y el anticristianismo, y abrazar a nuestra humanidad…”. Ante la fuerte controversia que se ha desatado en Estados Unidos por las atrocidades cometidas por el grupo terrorista Estado Islámico, éste es un respiro, breve, pero muy bueno.

hectordiego@gmail.com

http://twitter.com/@hectordiego