Preguntas para el Papa (1/2)

Los últimos vestigios del Imperio Romano, las estelas de la pomposidad jerárquica y la rendición de pleitesía a una sola figura de poder, en este caso religioso, es lo que estaremos presenciando, entre otras cosas, ante la venida de un Papa a quien, al menos en el discurso, no gusta mucho de dicha parafernalia, y de hecho al contrario, pretende poco a poco erradicarla o al menos disminuirla. Pero, ¿qué tanto éxito tendrán sus intentos dentro de una organización tan compleja y ante el fervor de sus millones de devotos? Aquí algunas preguntas para el pontífice:

-Sabemos de los avances simbólicos que a través de sus discursos se han empezado a ver en la institución, pero ¿dónde van a quedar de manera oficial, por escrito, y qué tanto se le dará continuidad cuando usted ya no esté? Cuando dice "quién soy yo para juzgar", ¿a qué se refiere exactamente? ¿Cambiará en algo la interpretación oficial de la Biblia cuando, sin tapujos, sus textos juzgan a mujeres y homosexuales, por ejemplo? ¿O los pasajes bíblicos seguirán sujetos a exégesis inentendibles y tratados teológicos rebuscados que no hacen más que justificar la misoginia y la homofobia de las narraciones sagradas?

-Notamos claramente que a usted no le gusta lo suntuoso y que, incluso antes de que fuera Papa, se ha caracterizado por su sencillez y austeridad, lo cual es de aplaudirse. Pero, ¿hay alguna regla oficial que trascienda su papado en la que todos los miembros de la organización deban ser más congruentes y espirituales, dejando en segundo plano lo material? ¿Habrá algún procedimiento por el cual deban filtrarse las organizaciones internas que tanto daño han hecho a Iglesia y sociedad como los Legionarios de Cristo?

-Y hablando de Legionarios, ¿qué más hará la Iglesia católica ante los escándalos de pederastia, pero de manera general y estructural? ¿Cuándo se permitirá que los sacerdotes puedan tener pareja íntima, de tal forma que se levante ese velo de secrecía tan dañino y tóxico para todos, y que de alguna forma ha contribuido para que, a manera de mafia, se permitan o se pasen por alto los, esos sí, abominables crímenes contra niños?

APUNTE SPIRITUALIS. Juan XXIII, el Papa bueno, logró muchos avances en la Iglesia católica, pero sus sucesores metieron el freno, no sólo para detenerlos sino para retroceder. ¿Pasará lo mismo cuando Francisco ya no esté?


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