Jóvenes millonarios en la Casa Blanca

A diferencia de las generaciones anteriores, estos jóvenes tienen una mayor sensibilidad y empatía hacia los problemas graves que aquejan al mundo.

Hace algunos días se llevó a cabo una reunión para la cual no hubo cobertura, ya que el gobierno estadunidense decidió cerrarla a los medios de comunicación. Varios jóvenes filántropos herederos de grandes fortunas estuvieron en la Casa Blanca para ver de qué forma pueden, juntos, cambiar el mundo. Figuraron apellidos como Rockefeller, Marriot, Pritzker, Johnson (de Johnson & Johnson), por mencionar algunos. La idea era analizar el nuevo concepto de impact investment o inversiones de impacto, en las que los modelos convencionales de filantropía corporativa evolucionan hacia un esquema mucho más efectivo con resultados positivos y medibles en los ámbitos social y ambiental.

Se espera que en los próximos 25 años en conjunto, estos jóvenes hereden fortunas que en conjunto ascenderían a 30 billones de dólares, con lo que los sistemas filantrópicos y de ayuda a la comunidad en general podrían ser clave en el desarrollo de los países. Y uno de los principales objetivos de la reunión y de la estrategia de empoderamiento de los jóvenes filántropos, es que ese dinero se invierta de formas inteligentes con mecanismos específicos que puedan medirse e ir mejorando, además de crear una red de colaboración entre ellos, para que las tareas se repartan y no se repitan esfuerzos.

A veces se habla de que “antes los jóvenes eran más conscientes”, y que a los jóvenes de ahora ya no les importa nada (frases que seguramente se han venido diciendo desde hace muchos siglos). Pero esa es una falsa nostalgia, porque a diferencia de las generaciones anteriores, estos jóvenes tienen una mayor sensibilidad y empatía hacia los problemas graves que aquejan al mundo. Pero además de ese genuino interés, también hay la intención de hacer las cosas mejor, para lograr mejores resultados, y no sólo “sentirse bien” por ayudar.

Los problemas de salud, pobreza, seguridad y sobre todo los que tienen que ver con el medio ambiente, están más a la vista y representan algo muy diferente para los jóvenes con educación y con dinero de esta época. No todos, pero un grupo cada vez mayor de ellos, como quienes estuvieron en la reunión de la Casa Blanca, están buscando acciones que les den más sentido a su vida, pretenden trascender y no conformarse con la comodidad material que ya tienen garantizada. Ven con preocupación algunas de las cuestiones que quizá para sus padres eran controvertidas. La creciente conexión a través de las redes sociales, y la tecnología que permite acercarse a cualquier parte del mundo en segundos, aumentan el interés de estos nuevos filántropos que pretenden unirse para estar un poco más en paz y utilizar sus ventajas y privilegios para hacer algo mucho más eficaz por este mundo.

APUNTE RELIGARE. Marco Roncalli, sobrino de Juan XXIII, aseguró que el papa Francisco se asemeja más a su tío, como publicó ayer MILENIO Diario. “Es el Papa más cercano al Papa bueno por su amor a la verdad, la caridad y a la pobreza en el sentido franciscano”. Sin duda Francisco es una continuación de Juan XXIII, algo que quedó pendiente desde que, por cuestiones quizá políticas e ideológicas, los pontificados posteriores decidieron suspender, y se podría decir también, retroceder. Y no es necesariamente por ser liberales, sino más bien por intentar llevar a la Iglesia más hacia la esencia del cristianismo. En la canonización del próximo domingo se hará también un reconocimiento al esfuerzo de modernización y de “cristianización” de la Iglesia por parte de Juan XXIII. Enhorabuena por eso.

hectordiego@gmail.com 

http://twitter.com/@hectordiego