Después del silencio de Times Square

Los rostros en el emblemático cruce de la Séptima Avenida y Broadway de Nueva York fueron cambiando durante la noche del martes y la madrugada del miércoles. Primero la esperanza, luego la incertidumbre y finalmente la frustración. Cuando las pantallas empezaban a transmitir los números que daban la delantera al candidato republicano Donald Trump, la intensidad del ruido típico de Times Square bajó a un nivel al que pocas veces llega. El mapa de Estados Unidos se pintaba de rojo y el camino de la derrota era inminente, mientras el silencio inundaba una de las zonas más concurridas de Nueva York.  

Después del silencio amaneció. Y los neoyorquinos se despertaban para ir a trabajar aparentando cotidianidad, y se notaba un dejo de resignación en el aire. Pero las conversaciones en la calle, en los cafés y en las tiendas de Manhattan tenían tono de incredulidad y duda. ¿Qué va a pasar ahora? ¿Nos aislaremos como país? ¿Cambiarán las reglas del juego en los negocios? ¿Tendremos más crisis económicas? No lo podían creer: su vecino, el empresario loco de la Quinta Avenida, el que le pone su nombre a decenas de productos, edificios y hasta una universidad, había ganado la presidencia del país más poderoso del mundo.

Donald Trump, que hizo su fortuna en gran parte en esta ciudad y que logró fama y reconocimiento, sobre todo de su propia marca, no es profeta en su tierra, pero logró celebrar un gran triunfo entre quienes lo odian. Mientras tanto, Hillary Clinton, quien hizo buena parte de su carrera política aquí en Nueva York, tuvo que admitir su derrota entre quienes la admiran y quieren. Paradojas de las elecciones. Señales del nuevo paisaje político.

 

APUNTE SPIRITUALIS. Después del silencio de Times Square, los hispanos se sentían más afectados. Las preguntas giraban en torno al muro que tanto prometió Donald Trump durante su campaña, y el carácter y experiencia del magnate. ¿Realmente habrá una política antiinmigrante? ¿Cómo es posible que un personaje sin experiencia política ni militar haya llegado a la presidencia? ¿Por qué votaron más latinos por él que por Mitt Romney hace cuatro años? ¿Nos va a deportar a todos? ¿Realmente pueden?

hectordiego@gmail.com