“Correr como niña”

El comercial pretende contribuir a eliminar algunas de las etiquetas que se les cuelgan a las niñas.

En los últimos años, algunos de los comerciales transmitidos en el evento deportivo más caro del mundo, el Super Bowl, se han caracterizado por llevar mensajes de contenido social. Los anuncios, que cuestan hasta 4.5 millones de dólares por 30 segundos, aprovechan la expectación que generan entre seguidores en todo el mundo para resaltar temas importantes para la sociedad.

Algunas empresas u organizaciones no gubernamentales utilizan el espacio para trasladar mensajes de responsabilidad social, sobre todo de inclusión, como lo que sucedió el año pasado con el controvertido comercial de Coca-Cola. En esta ocasión hubo dos en particular que llamaron mucho la atención: uno sobre la importancia de respetar a la mujer y no llenarla de estereotipos desde temprana edad, y otro de una campaña en contra de la violencia doméstica y la agresión sexual.  

En el comercial pagado por la marca de toallas sanitarias Always aparecen varios jóvenes y adultos a quienes se les pide que actúen “como niña”. “¡Corre como una niña!”, “¡pega como una niña!”, les piden. Ellos entonces hacen ademanes y gestos estereotípicos de las niñas, en un tono de burla. Después se les pide lo mismo a niñas y niños, quienes a diferencia de los adultos, actúan de manera normal. De hecho cuando se le pregunta a una pequeña de unos 6 años “¿qué significa correr como niña?”, ella responde: “Lo más rápido posible”. El comercial pretende, más allá del posicionamiento de marca y la subsecuente mejora de ventas, contribuir a eliminar algunas de las etiquetas que se les cuelgan a las niñas y que a partir de cierta edad empiezan a convertirse en un insulto que mina la autoestima de la mujer.

El otro anuncio fue pagado por la campaña nomore.org y en él se ven imágenes del interior de una casa con cierto desorden, cuadros, candelabros y libros tirados en el piso, trastes sin lavar, una cama sin tender, una pared abollada, entre otras cosas. Al mismo tiempo se escucha una llamada telefónica al número de emergencias 911 en la que una señora pide una pizza, porque claramente no puede decir la verdad del maltrato que está sufriendo. El operador del 911 se da cuenta de la situación y le dice que hay un oficial cerca de su casa, le pregunta a la señora si puede seguir en la línea, a lo que ella responde que no. Después aparece el mensaje: “Cuando es difícil hablar, nosotros escuchamos”.

Aunque de diferentes procedencias, ambos anuncios de alguna forma están relacionados. Y es que en pleno siglo XXI el tema de la igualdad de género aún no está saldado. Todavía en los países más avanzados hay violencia hacia las mujeres y lo cierto es que todo empieza desde la imagen de debilidad que se tiene de ellas en la mayoría de las culturas, reforzada por la religión y la tradición machista. Por ello es buen avance que en uno de los deportes más “masculinos” aparezcan estos mensajes. 

APUNTE RELIGARE. Mike Huckabee, aspirante a la candidatura republicana para la presidencia de Estados Unidos, pastor bautista y conductor de televisión, dijo que a pesar de que tiene amigos gays, no puede estar a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo ni tampoco puede “evolucionar” en ese sentido, porque la Biblia es muy clara al prohibir o condenar esos comportamientos. Sí, ese es su argumento. El comediante John Stewart respondió en su programa The Daily Show diciendo con tono sarcástico: “Huckabee no puede cambiar con los tiempos porque obedece a la ley bíblica, y es por ello que tampoco se corta la barba (no tiene barba) ni duerme con la esclava de otro hombre (como también lo indica libro sagrado)”. Increíble que un presidenciable del país más poderoso del mundo base una postura política tan importante para estos tiempos en lo que dice la Biblia.

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