¡Abran paso, ahí viene Hillary!

Para Hillary será muy importante unir y dinamizar las bases demócratas del país. Ya empezó...

Como ya se esperaba, Hillary Clinton entró oficialmente en la escena electoral norteamericana, y a pesar de que todavía falta un año y medio para las elecciones presidenciales, con su anuncio podemos decir que, ahora sí, ya empezó la carrera por 2016 en la primera potencia mundial. Serán 18 meses de una guerra política fuerte, en la que muchos estrategas estarán haciendo todo lo posible por enterrar las aspiraciones de la ex secretaria de Estado.

Es paradójico que los republicanos tratarán de posicionar las propuestas de Hillary como “pasadas de moda” o “retrógradas” (se morderán la lengua, sin duda), mientras que los demócratas intentarán trasladar el mensaje de la experiencia. Y es que si tomamos en cuenta la época de Hillary como primera dama, luego como senadora y después hasta secretaria de Estado, podríamos decir que conoce Washington mejor que nadie.

Ya Estados Unidos vivió hace 8 años un momento histórico al elegir como presidente al primer afroamericano, y ahora los ciudadanos del vecino país podrían dar la bienvenida a la primera presidenta. Pero más allá del tema racial o de género está el del liderazgo, que en el caso de Hillary, ha sido probado. 

Cuando muchos ciudadanos conservadores se hacen la pregunta de si estarán listos para que una mujer llegue a la Casa Blanca se están golpeando electoralmente a ellos mismos, porque ése ya no tendría que ser el tema. Obviamente las campañas de los republicanos no se pueden centrar en el género, y por ello estarán haciendo mucho más énfasis en el tema del “pasado”, intentando apropiarse del concepto ganador del “cambio” tan trillado como efectivo en las carreras electorales de todo el mundo.

No será fácil para la derecha vender el concepto de “nuevo pero conservador” porque han demostrado, en muchos casos, que sus ideas son del siglo antepasado. En el ámbito social, religioso y político no son muy novedosos que digamos. Tratarán también de volver a los grandes asuntos internacionales, pero ahí la experiencia, las conexiones y el trabajo los tiene Hillary, sin duda.

Al final, como casi siempre, será la economía la que defina los rumbos. Hay una clase media que aún no sale del bache desde 2008 y una estructura que ya no da los beneficios que antes otorgaba a los trabajadores. Hay unos jóvenes ansiosos por tener más oportunidades pero con una visión emprendedora e incluyente. También hay cierta apatía por la política, y eso es lo que los republicanos querrán capitalizar, porque si los jóvenes salen a votar, ganan los demócratas, gana Clinton. 

Para Hillary será muy importante unir y dinamizar las bases demócratas del país. Ya empezó a hacerlo porque desde que dio su anuncio al inicio de la semana, buena parte de los medios de comunicación han estado hablando de ella, para bien y para mal, pero confirmando que, hasta el momento, es el personaje político más importante de la elección 2016. Hillary va con todo.

APUNTE RELIGARE. La religión tendrá, como siempre, cierta influencia en esta elección presidencial de Estados Unidos, y ya hemos visto que los precandidatos conservadores estarán llevando agua a su molino cristiano. Las bases religiosas estarán seguramente maquinando una campaña anti-Hillary basadas en juicios moralistas y por supuesto estarán rasgándose las vestiduras al recordar el tema Bill Clinton / Mónica Lewinsky. Sin embargo, Hillary ha sido muy cuidadosa en ese ámbito, y no querrá pisar muchas ampollas fundamentalistas, por lo que seguramente será muy hábil, como lo ha demostrado en ese y en otros aspectos. Lo cierto es que afortunadamente la influencia religiosa en la política norteamericana será, poco a poco, cada vez menor.

hmedina3@udem.net

http://twitter.com/@hectordiego