Psi y que

Neurocentrismo

Neurocoaching, neuroeducación, neuromarketing, neuroética, neuroteología, programación neurolingüística. Neuro por aquí, neuro por allá. Ya encarrerados; neurobrujos, neuropsicomagos, neurochamanes, neuroconsteladores, neurotacos, neuropendejadas. El cerebro y su compleja fisiología es condición de posibilidad del psiquismo, no su condición de existencia. Mi cerebro y el tuyo, son un amasijo de preciosas y coquetas neuronas que si carecieran de la sociedad, la cultura y la historia quedarían más desnudas que una bailarina exótica. Que nos quiten el mundo y veamos ¿qué es capaz de hacer dicha materia gris? El cerebro se moldea gracias a las actividades sociales. En "El Capital" (1976) Marx se encargó de justificar la influencia de las condiciones económicas en la política y la ideología del mundo social. Vygotsky (1979) planteó el uso de herramientas como los medios a través de los cuales el hombre cambia la naturaleza y, paralelamente, se transforma a sí mismo, su cerebro incluido. Varela (2010) en su hermoso libro: "El fenómeno de la vida afirmó: "la mente no está en la cabeza [...] la cognición está envuelta en el mundo". Freud (1973), en su ensayo: "La civilización y sus descontentos" describió como la vida cotidiana reprime y conduce todos los impulsos naturales para crear el mundo civilizado.

Hoy los profesionales de la salud mental, no dudamos de la necesidad de contribuir a una comprensión multidisciplinaria e integradora de la relación entre mente, cerebro y contexto sociocultural. Sin embargo, mi crítica no radica en considerar que toda actividad humana transita por el cerebro para poder expresarse, se dirige a la prostitución del prefijo "neuro" para justificar evidencia científica o simplemente para vender productos falaces a una población incauta y ávida de soluciones marketeras. Neuropromotores y neuroconsumidores, parecen seguir viviendo aquel pernicioso e inocente dilema cartesiano de la glándula pineal y su obsesión por localizar a la experiencia consciente en el cerebro. Obsesión que, a más de 300 años sigue reapareciendo, bajo diversas formas, y por una serie de motivos aparentemente irresistibles. Hoy, en la era del vacío, cualquier pobreza ideológica parece suficiente para llenar la mente del rico en ignorancia.

No es únicamente, nuestra apreciación personal e introspectiva de la psique, lo neurológico y lo social. Tal unidad, parece empujarnos -según nos convenga- a distinciones y cuando no; a integraciones. De hecho, me imagino esta tendencia "neuro" como la recolección de una serie de datos limitados de toda la información disponible. En la práctica, la marca "neuro" no proporciona respetabilidad científica, eso sí, vaya que neuro-vende y se neuro-consume. La bandeja está puesta, un prefijo ahora es un salvavidas ¿Tus usuarios ya no confían en tu producto, técnica, teoría o método? ¡Fácil! Añade el prefijo "neuro" y voilá.

Twitter: @HectorCerezoH